Obsesión incestuosa

Escrito por Tiestes el Jueves 14 ene, 2010

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Mi vida es una autentica mierda, vivo en un cuerpo que no me gusta, soy lo que nunca quisiera ser, tengo lo que no deseo y lo que deseo la sociedad me lo prohíbe. Hay montón de cosas que las hago contra mi forma natural de sentir y no es un sentimiento banal, descerebrado e irreflexivo.

Se que mi pensamiento no está en la línea de lo que la sociedad, mi sociedad, considera correcto, he visitado psicólogos, psiquiatras y me hablan de mis problemas como desviaciones de mi conducta o de la conducta normal, ninguno me da soluciones ni es capaz de razonar donde esta mi error, o de cuando comenzó mi enfermedad.

Me llamo Simeón, tengo un cargo intermedio en una empresa u buen sueldo, algunos ahorros y vivo con mi esposa y mi hija. No soy feliz pero creo que la felicidad es una situación que sólo dura instantes en la vida, que el resto es vivir buscando ese imposible duradero.

Mi vida con mi mujer es “normal” le tengo cariño, es una buena mujer y buena madre, no estoy enamorado de ella pero es que no creo que se pueda vivir enamorado de dos mujeres y hace muchos, muchos años que estoy enamorado de quien según la sociedad no debiera.

Hoy salí de trabajar más temprano, no aguantaba más tiempo allí, me vine para casa, necesito verla, se que otro día más me tendré que conformar con mirarla, con adivinar su cuerpo, con imaginar sus fantasías conmigo y ser feliz en mi mundo de fantasía.

El tráfico estaba tranquilo, aun no es la hora punta y se circula muy bien, no me gusta conducir, no me gustan las aglomeraciones, ni la gente muy cerca, por eso conducir así casi en solitario representa un gran placer para mí. Tengo un coche alemán de tamaño medio, es muy confortable, no suelo escuchar más música que la clásica o música ambiental muy suave; odio las canciones que hablan de amor, ninguna hablará de mi amor.

Llego a mi casa, no está el auto de mi esposa, respiro muy tranquilo, cuando ella no está es como si todo el espacio fuera nuestro, es como si la vida fuera igual que en mis sueños. Nadie sale a recibirme, cierro mi coche tranquilamente, cierro el garaje, me recompongo un poco, y comienzo a subir las escaleras. En el garaje, una tabla de surf se mueve al tropezarla, la coloco y me parece percibir su olor, sonrío recordando cuando la fuimos a comprar, era mucho mas alta que ella. Estaba con su pequeño biquini y ya tenía un esbozo de cuerpo que apuntaba perfecto. Ya marcaba sus curvitas, y dos pechos incipientes, perfectamente formados, turgentes, frescos y deseables. Ese tal vez fue el primer día que golpeé mis pensamientos, ese fue el primer día de un largo camino de amor torturado por el miedo.

Subo las escaleras, entro en el salón, no parece haber nadie, mi corazón comienza a latir mezcla de excitación y miedo a la soledad deseada. Me acerco a la nevera y abro una cerveza. Hay una botella de champan enfriando y me asaltan un montón de imágenes, ella y yo desnudos, dos copas de vino francés y su risa de cascabel, mi coba dejando caer por su cuello un poco de liquido dorado, de nuevo sus risas, mi imaginación, su imagen y mi deseo. Sacudo mi cabeza, bebo un poco de la cerveza y comienzo a subir las escaleras.

Debería salir corriendo a darme un beso, lo hace siempre y hoy lo necesito, oigo la música en su habitación, no quiero hacer ruido, su puerta esta entornada pero desde el pasillo la puedo ver, esta acostada en su cama, tiene un conjunto playero, su cintura al aire y un pantalón corto. No se mueve, debe estar dormida, sus piernas perfectamente torneadas y largas, su piel fina y brillante, siempre está perfectísimamente depilada. Sigo sus rodillas y sus muslos, están separados, siento que me oprime entre sus piernas, por una pierna del pantaloncito, me parece adivinar su braguita, es azul, la conozco, conozco toda su ropa interior; lo que no veo lo puedo imaginar ¿se depilará del todo? Tendrá un dibujito mínimo de vello? ¡Si, seguro que sí! Estaría perfecta y ese olor a limpio que jamás sentí en otro ser humano como en ella. Mueve un poco sus piernas, como si estuviera incomoda por mi observación. Noto como su sexo se marca perfectamente, creo volverme loco de deseo.

Estoy muy excitado, mi polla esta durísima, me gustaría tocármela, acariciármela, que ella no despertara durante un tiempo y poder acariciarme. Estoy más decidido, parece que duerme profundamente. Veo su culito, es durísimo, algunas veces cuando me abraza, bajo mis manos como accidentalmente y la acaricio. Ella se da un poco la vuelta, retrocedo, no quiero que se asuste o que me vea así. Se pone mirando al techo y su mano derecha está metida en su cintura, es como si quisiera buscar su sexo. Se queda quieta, ¿Se habrá masturbado antes? Estará descansando después de un precioso orgasmo? ¿Pensará en mí alguna vez mientras se acaricia?

Doy dos pasos y me pongo a su altura, percibo su calor y su olor, meto mi mano en el bolsillo del pantalón , siento mi pene en mis dedos, con solo acariciarlo me correría, la salpicaría, su boca esta un poco abierta, sueño con mi polla pintando sus labios; su lengua que acaricia mi glande; estoy a punto de correrme de placer.

Me agacho, quiero percibir de cerca el olor de su sexo, es dulce, es como algo que se mete en mi cerebro, es como si lo sintiera en mi lengua; casi puedo tocarla, saco mi lengua un poco y la recorro por el aire; ella parece como la sintiera, abre mas sus piernas, su mano se introduce más por su cintura, se está tocando. Pienso, podía, suavemente con mis dedos acompañarla, pero ¿se despertará? No puedo dejar de agarrar mi polla desde el bolsillo, quiero romper el forro y acariciarme de verdad, se mueve algo inquieta; contengo la respiración, sigue durmiendo y pienso en sus sueños. ¿Habrá follado con alguno de esos amigos imbéciles?¡No, ella no! Es como mi tesoro y será mía, solamente mía y de nadie mas. Siento que me voy a correr, mi respiración se agita, esta acelerada, no puedo hacer ruido, la voy a despertar, pero no, ella sigue durmiendo feliz.

Conseguí romper el bolsillo, ahora me acaricio, pienso en su boca, en sus pechos, en su ombligo, en su coñito rasurado, se vuelve a dar la vuelta boca abajo , me voy a correr, su culo es precioso, no puedo aguantarme, veo mi polla entrando y saliendo y a ella pidiéndome mas. Me estremezco, me desparramo, me mancho todo, me corro durante un tiempo infinito, aguantando mi respiración, siento como el semen resbala por mis piernas. Por fin me atrevo a despertar, salgo caminando para atrás, tengo que llegar a mi habitación y ducharme o cambiarme, tengo que ocultar lo que me pasó.

Me meto en la ducha, ahora mi polla esta suela, esta libre, la acaricio y la aprieto suavemente, siento deseos de masturbarme aí sin miedo, pero ella no está y nada es lo mismo. Salgo de la ducha, me seco, un poco de colonia, me visto, salgo oigo que grita Papiiiiiiiii, viene corriendo, se echa en mi cuello, la levanto como siempre, puedo notar su coño contra mi cuerpo. La deseo, la deseo pero hoy aun no es el día; la acaricio, su pelo, la aprieto contra mi cuerpo, sus latidos se confunden con los míos, me besa en el cuello, sus labios los siento en mi polla, me dan escalofríos, acaricia mi cabello y le digo
Hola mi tesoro.

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