Mi Reencuentro con el Sexo (por Hugo)
Escrito por admin el Miércoles 17 feb, 2010Un día le pregunté a mi mamá cómo o por qué había decidido hacerme su amante, ella me contó el por qué, ahora yo lo escribo como si mi mamá lo estuviera relatando…
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Hola, me llamo Ernestina, actualmente tengo 51 años, aunque vivo con mi esposo ya no tengo relaciones sexuales con él, la última vez que tuve relaciones por mi gusto con mi esposo fue cuando yo tenía 29 o 30 años, hace unos días leí el relato de una mujer que tiene el deseo de follar con su hijo, eso me hizo sentir la necesidad y el morbo de contarles lo que viví con mi hijo mayor hace algunos años…
Tuve 11 hijos, 2 murieron siendo bebés, de los 9 vivos, 8 son de mi esposo y el último me lo engendró mi primogénito, pero déjenme explicarles… me casé a los 16, mi primer hijo nació un año después, y a la edad de 29 años ya había tenido ¡¡7 hijos!! uno de los cuales murió, a partir de entonces mi esposo se dedicó a beber y a beber(alcóhol) por lo que decidí ya no tener relaciones sexuales con él, era insoportable tenerlo cerca, si en sus cinco sentidos era un adicto al sexo imagínense borracho, además se volvió muy agresivo por lo que decididamente y de acuerdo con mis hijos le cerré la puerta de mi cuarto, pero principalmente le cerré mis piernas…
Aunque yo “moría” por tener sexo… me aguantaba, mi esposo me acostumbró a coger a cada rato, pero ahora él ya no estaba y yo me consolaba como podía, jamás pasó por mi mente conseguirme un amante, aunque de vez en cuando me imaginaba revolcándome con mi cuñado, pero mis hijos ya estaban grandes para hacerles algo así, así que aguanté mi “calentura” y reprimí mis deseos sexuales lo más que pude…
A pesar de prohibirle la entrada a mi cuarto, mi marido borracho entró y me forzó a coger con él, la fuerza del macho se impuso y siendo yo una mujer demasiado fértil me embarazó a la primera, tuve una linda hija a los 31 años, a los 33 hizo lo mismo y volvió a embarazarme, nació una niña que a los pocos meses murió, y a los 34 se repitió la historia y tuve otra niña, tanto mi esposo como yo éramos fértiles a más no poder, tres veces… tres hijas, a pesar de la felicidad que sentía con mis hijas lo sucedido me molestó y molestó a mis hijos mayores, por lo que obligaron a su padre alcohólico a respetarme y a no entrar a mi habitación o de lo contrario lo acusarían de violación, mi esposo juró no volver a hacerlo y hasta la fecha lo ha cumplido…
-Pero con casi 35 años, yo anhelaba sentir las caricias de un hombre, quería sentirme amada, penetrada por quien fuera a como diera lugar, y hubo sucesos que cambiaron para bien o para mal el sentido de las cosas…
Tina, mi hija de 14 años me confesó que ella y su hermano mayor habían tenido relaciones sexuales cuando ella tenía 12 o 13 años, y que muy probablemente había abortado un hijo de él, lo que me dijo me dejó en shok, ¿cómo era posible que dos hermanos fueran amantes?, le pregunté si todavía tenían relaciones sexuales, Tina me dijo que ya no, que su abuela los había sorprendido en plena acción y los regañó, y que desde ese día jamás volvieron a hacer nada…
Quedé intrigada y le preguntè a mi mamá al respecto, ella me confirmó lo dicho por mi hija, me dijo que muchas veces los vio en pleno acto sexual, pero que no hizo nada al principio, pero que ya después, viendo la frecuencia de esos “encuentros prohibidos” y preocupada por temor a que mi hijo embarazara a su hermana decidió terminar con esa relación, le pregunté a mi mamá que hacer, ella serena me dijo que nada, que eran mis hijos, que además “eso” ya había pasado, sin embargo me dijo que no perdiera de vista a mi hijo y a mi otra hija, mi mamá tenía sospechas de que mi hijo mayor tenía “algo” que ver con su otra hermana, esta hija mía se llama Mae…
Alertada por mi madre sobre una posible relación extranormal entre mi hijo mayor y otra de sus hermanas me dispuse a observarlos, noté que ellos se llevaban exageradamente bien, Mae lo atendía en todo, le daba de comer, le lavaba y le planchaba su ropa etc., siempre estaban juntos, ya sea en el cuarto de mi hija o en el cuarto de él, iban a pasear, al cine, a bailes, a fiestas, pero siempre juntos, sinceramente jamás de me ocurrió que ellos tuvieran algo que ver, además de eso, lo que me confirmó las sospechas de mi madre era que mi hija no tenía novio, sin embargo, ella se bañaba y se arreglaba todos los días ¿para quién?… yo le preguntaba que por qué no tenía novio… ella me respondìa que porque no, que no le interesaba nadie, esto a pesar de los muchos pretendientes que ella tenía…
Jamás cruzó por mi cabeza una relación más allá de lo normal entre ellos, pero lo que Tina me había dicho me llevó a espiarlos cuando ellos estuvieran en alguno de sus cuartos, y efectivamente, una noche inquieta por esa situación me levanté y me dirigí al cuarto de Mae, efectivamente, su hermano estaba con ella, oi que platicaban, que reían, más tarde escuché estraños jadeos, puse atención y eran gemidos de mi hija ¿por qué?… mi primer impulso fue entrar y sorprenderlos, sin embargo me contuve, no sé porque no lo hice, una sensación extraña invadió mi cuerpo, imaginando follar a mis hijos comencé a excitarme, suavemente entreabrí la puerta y pude ver a mis dos hijos desnudos, ¡mi hijo estaba entre las piernas de su hermana!, miré como ella era embestida salvajemente por su hermano, Mae tenía sus piernas hasta su cabeza, su hermano la tenía penetrada hasta el fondo de su ser, mi hija casi gritaba de placer, no pude más con esa imagen y me fui a mi cuarto temblando de emoción por lo que había visto, pensando en como mis hijos cogían comencé a masturbarme, me masturbé hasta lograr el ansiado orgasmo, quedé inmóvil pensando que hacer con mis hijos, ¿los debía enfrentar? ¿para qué? ¿qué podía conseguir haciéndolo? sólo me disgustaría con ellos, éramos una familia relativamente feliz, si ellos tenían sexo era porque se amaban, era sexo de común acuerdo, así qué… pues allá ellos…
Cada noche era un martirio para mí, el saber que mis hijos estaban cogiendo me hacía sufrir, ellos se entregaban al placer y eso me excitaba a más no poder, imaginaba a mi hijo encima de mí, lo soñaba haciéndome suya, deseaba estar en el lugar de mi hija cuando él se la estuviera cogiendo, despertaba sudada y mojada, que Dios me perdone pero empecé a desear a mi hijo desesperadamente, ese deseo se volvió una obsesión para mí, recordaba cuando lo bañaba, él era un niño de 12 años y siempre se excitaba al pasarle el jabón, yo no sentía nada entonces, pero ahora él era un hombre de 18 años, guapo, alto, esbelto y con todo el ímpetu dentro de él, mi hijo usaba bermudas frecuentemente y yo notaba cuando él tenía el pene erecto, se le hacía un bulto enorme, yo pensaba: -”dichosa mi hija de gozar con esa cosota”… le debía medir de 17 a 19 centimetros, más grande que la de mi marido, -”Dios mío perdóname”… yo deseaba tener ese miembro viril dentro de mí…
Veía feliz a Mae, radiante de felicidad, al parecer esa relación le hacía bien, coger con su hermano y recibir toda su “leche” la asentaba de maravilla, eso me causaba envidia, ella con 15 años tenía a su hermano a la hora que ella quisiera, mi hija es bonita, la más bonita de sus hermanas, alta, delgada, pelo largo, con una bubis no dignas de su edad, pero con tantas mamadas que seguramente le daba su hermano “estas” le habían crecido rápidamente, Tina envidiaba los pechos de su hermana, que dichosa era Mae, que envidia sentía yo…
Yo estaba desesperada, anhelaba tener a mi hijo conmigo, ¿pero cómo?, no tenía el valor para decirle: -”hazme tuya”, pero estaba dispuesta a conseguirlo como fuera, no me importaría compartirlo con mi hija, lo que yo deseaba era hacerlo mío, mío…
Deseándolo desesperadamente llegó mi cumpleaños, cumplía 36 años, en tres meses más mi hijo cumpliría 19, un macho en todo su esplendor, después del festejo y de que todos los invitados se fueron un tanto mareada me dirigí al cuarto de mi hijo y le pedí que viniera a mi habitación, él me dijo que sí, yo me fui a mi cuarto y me despojé de mis ropas, sólo me puse una bata sin nada abajo, mi hijo llegó minutos después…
-”ya llegué mamá ¿para qué me quiere?”…
-”siéntate, quiero platicar contigo”…
Mi deseado hijo se sentó a la orilla de mi cama, hice tremendos esfuerzos por no tumbarlo en mi cama y comérmelo a besos, luego sin rodeos le pregunté:
-”¿verdad que tú y Mae son amantes?”… mi hijo no supo que decir…
-”responde, ¿verdad que te estás acostando con Mae?”…
-”¿yoooo?…
-”sí, tú”…
-”no”…
-”no lo niegues que lo sé todo”…
-”no, de verdad”…
-”es inútil que lo niegues, también sé que te acostaste con Tina”…
-”no deveras, ¿quién le dijo eso?”…
-”ella me lo dijo”…
-”¿quién?”…
-”Tina”…
Ante eso él ya no dijo nada sólo agachó la cabeza aceptando su culpa, luego le volví a preguntar:
-”ahora dime ¿verdad que te estás acostando con Mae?”…
-”sí”…
-”¿desde cuándo?”…
-”desde hace un año”…
-”¿la obligaste a acostarse contigo?”…
-”no”…
-”¿y a Tina?”…
-”tampoco”…
-”con razón, nunca me dijo nada hasta hace poco, ahora comprendo por qué Mae no tiene novio y todo el tiempo está metida contigo, chamacos hijos de la fregada”…
-”¿qué va usted a hacer?”…
-”¿qué quieres que yo haga?”…
-”nada”…
Ahora tenía a mi hijo en mis manos, podía pedirle lo que yo quisiera, si él se negaba yo podía amenazarlo con acusarlos a él y a su hermana de su romance, decidida le dije:
-”no los voy a acusar con una condición”…
-”¿cuál?”…
-”que también te acuestes conmigo”…
-”¿qué?”…
-”que también me hagas el amor a mí”…
-”¡mamá!”…
-”¿por qué te sorprendes?, ¿acaso no te acostaste con tus hermanas?, ¿acaso yo no soy mujer? ¿acaso no te gusto?”…
-”sí pero…”…
-”¿pero qué?”…
Antes de que él respondiera me despojé de mi bata y ante los ojos de mi hijo quedé como Dios me trajo al mundo…¡desnuda!, mi hijo se me quedó mirando, su naturaleza emergió y noté como su miembro iba creciendo aceleradamente, yo le volví a preguntar acariciando mis tetas:
-”¿entonces aceptas o no?”…
-”está bien,sí”…
-”acércate”…
Se acercó a mí e inmediatamente vi el tremendo bulto que su verga hacía entre sus pantalones, se lo desabroché y le dije que se los quitara, él obedeció y también se quitó la playera, quedó desnudo frente a mí, su inmensa verga apuntaba hacia mi cara, le dije que se subiera a la cama y lo hizo, luego tomçe su verga entre mis manos, mis dos manos no eran suficientes para agarrarla toda ¡¡era enorme!!, no dije nada sólo la acaricié, era hermosa, llena de venas, esa verga que había desflorado las vaginas de mis hijas, esa verga que ahora era de Mae y que ahora sería para mí, yo la acariciaba desde la base hasta la punta, luego le dije…
-”acuéstate”…
Ya acostado comencé a lamerle el pito de arriba a abajo, se lo empecé a mamar como seguramente nadie se lo había mamado antes, si acaso Mae lo habìa hecho pero nada comparado conmigo, le succionaba la verga como si quisiera sacarle toda la leche que él traía en esos momentos, mi hijo sólo se agarraba de la cama ante tal placer, sentía que iba a “venirse” en mi boca, continué chupándosela sin parar, ya tenía roja la verga de tanta fricción sin embargo el placer que sentía no se comparaba con nada hasta ese momento, yo metía sus huevos en mi boca, me tragaba su verga, lo hacía como una puta profesional, me di cuenta que mi hijo estaba a punto de “venirse” y le dije…
-”¿te quiere salir verdad?”…
-”sí”…
-”cuando sientas que ya “venga” me dices para parar”…
-”aja”…
Todavía le mamé la verga unos instantes más hasta que me dijo:
-”ya mamá, ya me quiere salir”…
Dejé de chuparle y me acosté junto a él, luego le dije:
-”ahora chúpame tú”…
-”pero”…
-”no me digas que no te gusta”…
-”es que casi no lo he hecho”…
-”¿ni a tu hermana?”…
-”casì no”…
-”¿por qué?”…
-”porque una vez que se la chupé me dio tos y desde entonces ya no lo hago”…
-”a lo mejor estaba sucìa, pero yo estoy limpiecita y no te va a pasar nada, anda chupa”…
Abrí mis piernas y acercó sus labios a mis gruesos “labios vaginales”, comenzó a lamer mi “panocha”, su lengua surcaba mi cerrada “rajada”, supongo que mi “concha” no le sabía mal, al contrario él disfrutaba chupándola, con mis manos guiaba sus lamidas, al tocar su lengua mi clítoris yo apretaba su cabeza contra mi “concha”, le decía que chupara y estirara mis labios menores, él me los jalaba como si fueran una liga, metía su lengua hasta donde esta llegara, mi “panocha” es grande, seguramente nada que ver con la “conchita” de su hermana, la “concha” de Mae debía ser mucho más chica y ajustada, mi “concha” es ancha, grande, consecuencia de tantos hijos que me salieron por ahí…
Él continuaba chupando mi “panocha”, esperaba que yo le dijera ¡¡ya cógeme!!… él mamaba y chupaba, succionaba y estiraba mis “labios menores”, y de tanto sexo oral que me hizo mi amado hijo me provocó el orgasmo que tanto habìa esperado por tantos y tantos años, quedé exhausta, cansada, agotada pero no vencida, apenas me recuperé y viendo el “mástil” de mi hijo en todo su esplendor le dije:
-”ahora si cógeme mi amor”…
Abrí mis piernas y lo recibí entre ellas, su verga buscó su destino y lo encontró, le fue fácil penetrarme, su verga se perdió completamente en mi vagina, yo lo agaarré para que no me la sacara…
-”espérate”… le dije, -”déjala ahí, déjame sentirla aahhh aahhh”…
su verga palpitaba en mi interior, él quería sacármela y metérmela sin cesar, luego de unos momentos le dije:
-”ahora sí, muévete”…
comenzó el mete-saca continuo, yo gozaba cada vez que él me embestía y me llegaba hasta el fondo de mi “panocha”, yo sólo gemía y decía:
-”aahhh aahhh, sí así, cógeme cógeme, aahhh aahhh”…
Él entraba y salía de mi vagina, su verga abría y penetraba materialmente mi “concha”, mi “concha” que no había sido tocada por años por un macho, yo gozaba con el pito de mi hijo, estábamos embarradísimos de tantos jugos, yo sentía “venirme” mientrás él gozaba metiéndome su verga, luego me provocó otro orgasmo…
-”sí sí, más más, cógeme cógeme, cógeme, hazme tuya hazme tuya aahhh aahhh aahhh”…
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Evitando eyacular y echar a perder el momento se salió de mí, su verga estaba al máximo, un poco más y hubiera “explotado” dentro de mí, yo estaba rendida de placer, pero él no me iba a dejar así, habiendo pasado el momento de querer eyacular volvió a la carga y me puso en cuatro patas, separó mis piernas y agarrándome por el culo volvió a penetrar mi “concha”, me montó cual perro monta a su perra, hubiese querido que mi hijo me abotonara y quedarme pegada a él como lo hacen los perros pero, eso era imposible, me hundió cientos de veces su verga, yo estaba vencida, 2 orgasmos más fueron suficientes para quedar a merced de mi hijo…
Mi hijo me cogía como a una puta, luego de varios minutos así… sentí que él estaba a punto de “explotar”, mi hijo ya no iba a poder impedir que su torrente de “leche” me invadiera, me volteó y quedé boca arriba, él sólo me miraba, separó mis piernas y las colocó en sus brazos, luego su verga buscó mi mojada “panocha” y la penetró hasta el fondo, su verga y mi vagina estaban unidas, eran una sola, su exceso de vellos contrastaban con los pocos pelos que yo tenía, me tenía bien prensada, mis ojos se perdieron en el infinito, mi hijo se me fue encima materialmente, mis piernas casi rozaban mi cabeza, me tenía como a su hermana, me tenía como muchas veces había soñado… totalmente doblada, completamente penetrada, ya no dije nada, sólo abrí la boca como diciéndole:
-”métemela, métemela mi amor, métemela toda”…
Él entraba y salía de mi maltrecha vagina, su verga estaba a punto de “explotar”, mi vagina estaba calientísima lista para recibir todo el semen de mi amado hjio, luego de varios minutos más cogiéndome como a una perra ya no aguantó más y me dijo:
-”¿se lo echo?”…
-”échamelo mi amor, échamelo todo, quiero sentir tu leche caliente dentro de mí”…
Me embistió salvajemente, no le importo que yo fuera quien le dio la vida, cinco, diez, veinte, mil veces tal vez me embistió, sentí como su “leche” llenaba mi vagina, eyaculó completamente dentro de mí, todo el ímpetu de sus 18 años quedaron dentro de mí, cuando terminó se recostó sobre mi pecho y acarició mis senos, esos senos que él habìa olvidado tocar por el afán de hacerme suya, su verga continuaba dentro de mí, sentí como mi vagina se contraía, era como si esta jalara la verga de mi hijo hacía adentro, luego de un rato así se salió de mí y nos abrazamos, habíamos pasado una noche increible, una noche inolvidable…
luego de tan fogoso encuentro con mi hijo le pregunté:
-”¿te gustó?”…
-”sí, ¿y a usted?”…
-”también”…
-”¿con quién aprendiste?”…
-”¿con quién aprendí qué?”…
-”a hacer lo que hicimos”…
-”ah, con mi tía Lupe, con Mary”…
-”¿con tía Lupe y Mary?”…
-”sí”…
-”¿desde cuándo?”…
-”desde hace… 5 años”…
-”con razón ya tienes “experiencia”, ¿y con quién más haz tenido relaciones?”…
-”con Tina, con Mae y como con 4 o 5 novias”…
-”canijo, bien que ya tienes camino recorrido”…
-”aja, y ahora con usted”…
-”¿vas a seguir cogiéndote a Mae?”…
-”sí”…
-”¿no la vas a dejar por mì?”…
-”no”…
-”¿por qué?”
-”porque la quiero mamá, porque me gusta, ademàs tengo suficiente para las dos”…
-”canijo, ¿le vas a decir lo nuestro?…
-”no”…
- bueno, este va a ser nuestro secreto pero, vamos a recuperarnos porque todavía quiero más”…
Y habiéndonos recuperados del primer encuentro sexual mi hijo y yo volvimos a coger, volvimos a entregarnos al amor, cogimos como nunca, lo cabalgué al derecho y al revés, lo cabalgué como mi hija según él no lo hacía, me provocó orgasmos intensos, eyaculó en mì como seguramente no lo hacía en su hermana Mae, estuvimos amándonos hasta el amanecer, y así inciamos un romance que duró entre 8 o 9 años, romance del cual nació un niño el primer año de nuestra relaciones…
en fin, lo que vivimos con mi hijo jamás lo olvidaremos, tenemos a alguien que nos recuerda permanentemente esa relación, Mae no sabe que ambas fuimos del mismo hombre, que en el mismo tiempo en que su hermano se la follaba a ella me cogía tambiín a mí, tal vez algún día se lo diga para liberarme y no llevarme ese secreto a la tumba.



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julio 17th, 2010 el 10:52 am
Bueno, muy bueno, Mi mujer y nuestro hijo tinen relaciones sexuales desde hace 4 años. El ya tiene 17 años, y el asunto no tiene pinta de acabarse de momento, a mi no me parece mal que una madre y un hijo quieran follar, PARA ALGO ESTAN LOS HIJOS sobre todo, si el hijo es un semental, !!!!Para que otro se la Monte cuando yo no estoy,¡¡¡¡ !!!QUE SE LA MONTE NUESTRO HIJO¡¡¡¡ para eso tiene un Cipote de 29 cm en reposo.
julio 17th, 2010 el 10:53 am
EL RELATO ME PARECE MARAVILLOSO, YO NOTO SEGUN SUS PALABRAS, QUE HAN SIDO Y SON FELICES.