Madre soltera

Escrito por Tiestes el Domingo 6 dic, 2009

JUGUETESPARADULTOS.com Sex Shop

Soy hijo de soltera,  hijo de una mujer preciosa que se quedó embarazada  de alguien del pueblo  que nunca se dijo. Mi madre tiene ahora treintaisiete años y yo dieciocho  y vivimos juntos en una casita que le dejaron mis abuelos.

Mi madre es administrativo en el ayuntamiento del pueblo  y yo voy este año a la universidad. Nuestra vida transcurre  plácidamente  pero las miradas   de los aldeanos aun parecen culpar a mi bellísima madre. Los hombres la desean y más de uno  se le insinuó pero ella no les da ni la más mínima de las confianzas y al primer intento de galanteo se torna seria  y fría como el acero.

En casa  conmigo es exigente pero muy cariñosa. Yo fui creciendo  en la admiración de toda esa belleza. Cuando era más joven, los niños hablaban a mi espalda  de sus encantos. Sus curvas perfectas, su pelo largo y siempre muy bien peinado,  sus largas piernas y  un culito que en sus pantalones  bien pareciera que estaba pidiendo guerra siempre.

Jugamos a todo juntos desde  siempre, algunas veces  me enseñaba a bailar, otras veces  me acariciaba mientras veíamos la tele juntitos en el sofá, tapados con una manta, o comiendo chuches como dos adolescentes.

Nunca habíamos cerrado nuestras puertas  por lo que  nuestros cuerpos fueron creciendo sin el tabú del recato, bueno siempre hasta hace como dos o ya tres años, desde entonces, mama ya no se viste en toda la casa, ya  no se queda con la bata y  su ropa interior a  ver la tele, ahora se pone un pijama y cuando se cambia de ropa entorna la puerta de su habitación.

Hace algún tiempo que cuando me acuesto después de leer un rato, apago mi luz para soñar  y al poco de apagar mi luz,  un ruidito de motor  eléctrico me llega de su habitación y cuando transcurren unos segundos, puedo escuchar su respiración agitada. Aquello en los primeros días me pareció extraño y pensaba en que podía ser su cepillo de dientes, o una depiladora , pero su respiración agitada y algún gemido que se escapaba,  me hizo pensar en que mama podía tener un juguete y se regalaba cada noche.

En la  noche desde entonces, me hago el dormido esperando a escucharla, y la imagino acariciándose  el coño y esas preciosas tetas,  ese coño que nadie volvió a tocar  y ese culito duro y toda esa pasión que apenas puedo oír pero que está allí.  Nada mas que comenzar la oigo mover en la cama, abre su cajón de la mesilla  y comienza el ruidito y su aliento como si me llegara  recorre todo mi interior. Mi polla se empieza  a poner dura  y mi mano la acaricia, alguna vez  tengo una prenda suya intima  y me rozo con ella  hasta correrme  sin poder más. Después me duermo con una sonrisa como si estuviera acurrucado a ella.

Pero ayer fue un día especial en mi vida, y todo mi interior arde en deseos de compartirlo con alguien, de gritarle al mundo mi felicidad. Terminamos de cenar  y como siempre nos fuimos al sofá, hacía mucho calor pero nos gusta sentarnos juntos, yo apoyé mi cabeza  en ella   mientras veíamos la película  y no sé como me quedé dormido sobre ella. Tardé un buen rato en despertar, abrí los ojos sin apenas moverme y en la tele estaban poniendo una película medio porno, mama tenía su mano metida por la cintura  y se acariciaba mientras disfrutaba de la  escena.

Rápidamente me di cuenta  de que no era el momento de despertar, así que volví a entrecerrar los ojos pero nada de dormir , comencé a notar que me iba poniendo cachondo, y lo peor es que una de sus manos estaba apoyada justo en mi pene, por lo que iba a notar mi excitación, quería controlarme, pero me llegaba su olorcillo a mujer  y  su respiración cada vez más agitada. Mi polla se puso enorme, no podía ser que no se diera cuenta, parecía salirse del pijama, iba a darme la vuelta cuando su mano se movió sobre mi  y ella dejo sus caricias  para besar mi pelo, mientras con su mano me iba rozando por encima del pijama, no podía moverme, no  quería que parara, co delicadeza cambie mi cabeza un poco y la bese en el cuello, justo detrás de la oreja y ella  re arremolinó  por lo que mis besos fueron más valientes, ahora recorrían desde el nacimiento de su pelo todo el cuello, y me iba acariciando mas, sus labios buscaron los míos, apenas los abría , eran suaves y húmedos y el beso se fue haciendo más intenso. Su mano se metió por mi cintura  hasta alcanzar mi polla, Note que se estremecía  con su contacto, tiro de mi pantalón hacia abajo  y comenzó a hacerme una mamada    como    jamás había imaginado, se iba agitando más y más , casi nerviosa  mamaba como desesperada  mi enorme polla  tratando de meter más  hasta dentro a su garganta. Ya no podía cortarme, comencé a sacarle la ropa  y descubrí aquellos pechos preciosos grandes y túrgidos , como una invitación a la lujuria. Comencé  a meter mi cara entre sus tetas  y los pezones en mi boca estaban duros como el ébano, mi lengua lamia haciendo círculos  pero no aguantaba  sin morderle con delicadeza, sujetaba su pezón entre mis labios y succionaba   como si pudiera mamar de ellos, la ropa iba cayendo al suelo y los dos completamente desnudos  quedamos sobre el sofá , ella se puso  sentada sobre mí   y mi polla fue entrando en su coño ardiente, pero era un poco grande para ella  así que no podía apoyarse del todo, yo puse mi mano para  impedir  que entrara todo y ella me cabalgaba como una experta amazona. Ahora su respiración era menos delicada que en sus noches, me clavo las uñas  y gritaba  desesperada de placer  un orgasmo detrás de otro, yo mojado completamente por sus jugos la puse debajo   y mi polla fue entrando ya sin freno hasta lo mas profundo y justo en ese momento  dio un grito se agarro a mi cabeza  contraída   y mi polla le soltó todo  el semen que la llenaba hasta desbordar ya que no pude parar  y seguí bombeando emocionado.

Mama  se separó y comenzó a lamerme la polla, bebiéndose mi leche hasta la última gota y según iba lamiendo  volvía el deseo ,  nunca se llego a poner blanda paso de tiesa a mas tiesa aun, tanto que yo mismo al verla me asuste de cómo  estaba de deseo. Me acercó sus preciosas tetas y la metió entre ellas  y comenzó a moverse  más y más  ya me iba a correr de nuevo pero pensé  en otra cosa, tenía que hacerla mía sin vuelta, sin arrepentimientos , nos levantamos y la apoyé en el brazo del sofá, ella volvió su cara asustada cuando noto mi polla entre sus nalgas, buscando  su culito, pero no dijo nada, note que estaba tensa y la fui acariciando con la punta de mi polla, justo alrededor de su ojete y de vez en cuando se la pasaba por su mojado coño y arrastraba su humedad  y la rozaba, ella se iba entregando y relajando así que apoye mi punta  y di un golpecito seco de mi pelvis y note como entraba  con gran esfuerzo, dio un grito y no tuve mas  paciencia, toda mi polla entra en su culo  si dejarse nada, se quedo quieta un instante y con su mano me pidió lo mismo , transcurrieron unos segundos y comenzó a moverse  lentamente  arrancándome el alma  en cada movimiento de pronto escuche como me decía más ,más  y apreté fuerte contra su culo  y sentí como  desbordaba  por sus piernas: Apenas podíamos movernos, nos quedamos así un tiempo, tomando algo de aliento  y me llevo de su mano  a su cama, la noche duró hasta muy avanzad el día.

Valora este relato:
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (6 votes, average: 4,67 out of 5)

1 comentario para “Madre soltera”

  1. maria Says:

    me ha gustado muchisimo tu relato, me ha recordado cuando yo era para todos la mas puta de mi pueblo, sobre todo cuando me quede preñada con 16 años, pero lo que no sabian era que la tripa me la hizo mi hermano, ahora se lo imaginan pues con 16 años me fui a vivir con el a madrid, tenemos otro hijo y todos dicen que es de mi hermano lo cual es cierto, pero eso ya a mi no me importa, soy la persona mas feliz de la tierra junto al hombre que mas amo, mi hermano. asi que felicidades y disfrutar del placer unico y sin igual del incesto.


¿Quieres opinar sobre el relato?