INCESTO EN FAMILIA La Novicia
Escrito por Tiestes el Domingo 20 dic, 2009Estefanía es mi hermana pequeña, es una chica “rarita” desde niña siempre quiso ser monja, no es muy guapa, un poco gordita, no muy alta pero es simpática y muy despierta.
No se viste de mujer, me refiero a que su ropa es muy sobria no se maquilla, parece de esas personas que nunca rompieron un plato: Jamás dio un problema en casa, sale muy poco y le encanta estar encerrada en su cuarto con sus libros y su rosario.
Nosotros siempre nos llevamos muy bien aunque la diferencia de edad y mis continuos viajes para competir en tenis, no nos dieron mucho tiempo para estar juntos. Estefanía me tomo como su confesor o asesor y siempre me confió sus secretos más íntimos (en realidad tiene pocos).
Un día sin avisar, apareció en mi casa, no era extraño que ella me llamara para hacerme una visita, los dos éramos grandes lectores y siempre comentábamos algún libro o simplemente me preguntaba cosas de mis viajes.
Ese día, no llamó, simplemente toco el timbre le abrí y estaba allí, traía el rostro muy serio yal verla me alegré mucho ya que era mi preferida familiar. La invité a pasar y nos sentamos en el salón, tenía mi música puesta y apenas hablamos. Ella tenía mucha confianza conmigo y se acercó a la nevera para servirse un refresco de cola, me preguntó y le pedí un zumo de piña y me dijo:
._ He decidido irme al convento.- Me quedé un poco frío, siempre pensé que aquello llegaría pero al escucharlo sentí como pena, mi hermana se iva a enclaustrar sin haber conocido la vida.
._ ¿ya es una decisión firme? ._ sí, pero quería decírtelo a ti antes que a nadie, eres la única persona capaz de comprenderme.
._ ¿no te da miedo cometer un error y estar destrozando tu vida?
._ No lo sé, apenas me importó otra cosa en mi vida, la sociedad no me gusta y creo que mis sentimientos van por ahí. Bueno, estoy segura.
._ Pero ¿y el amor?
._¿a que amor te refieres? ._ El amor de familia, lo tengo y el otro amor, no llegó.
._ ¿Y el sexo? ._ tampoco ese llegó, nunca apareció la persona que me hiciera sentir esa necesidad, la de entregarme y en todo caso no es algo que sea suficientemente importante para mí como para cambiar de opinión.
._ No sé, le dije pícaro con una sonrisa, para mi vivir sin eso, sería imposible, por lo menos conocerlo.
._ No niego que me gustaría haberlo conocido, pero nunca se dieron las circunstancias, tal vez el hombre que soñé nunca pude tenerlo y si alguno se me acercaba me parecía muy infantil o poco formado.
._ ¿existió ese hombre?
Ella bajó su vista, y reafirmando con cu cabeza me dijo que sí, que si en sus fantasías, pero que jamás le había dicho nada.
Aquello despertó mi curiosidad, ¿ a qué tipo de hombre había deseado mi hermanita. Ella notó la interrogación en mi mirada y se puso colorada, le acaricié el rostro como invitándola a seguir pero bajó sus ojos. ._ Siempre amé a un hombre, siempre viví para él, todos mis sueños y fantasías fueron con él pero era algo pecaminoso y totalmente prohibido que por momentos me hizo pensar en que había en mi algún desequilibrio emocional, y así debe de ser.
._ ¿Se puede saber de quién se trata? Dije muy interesado.
._ Bueno ahora ya no importa y sería injusto no decírtelo… “de ti” ._ No podía creerme aquello que estaba escuchando, mi dulce hermanita, la santa, tenía pensamientos retorcidos y morbosos con su hermano. ._ No puedo creérmelo, pero tu nunca me insinuaste nada. ._ ¿Cómo iba hacerlo, tu eres mi hermano? ._ pero tu sabes como soy, a mi esas cosas no me importan nada. No sé que podía haber pasado pero me hubiera gustado el saber que mi hermana estaba sufriendo hasta llegar a tomar una determinación tan importante.
._ En la vida muchos de nuestros sueños no se cumplen, pienso que algo en mí no va muy bien, los otros hombres no me interesan nada y el que me interesa es mi hermano.
._ ¿ Y yo? Yo estoy aquí y puedo hacerte feliz.
._ Tu nunca podrás ser mi esposo… ._ pero si tu amante.
Ella me miró sonriendo y se ruborizó, le caían las lágrimas. Yo me acerqué y la tome entre mis brazos y ella me besó. Sus labios eran salados mezclados con sus lágrimas pero deliciosamente carnosos.
Respondí apretándola más contra mi cuerpo, podía escuchar su respiración y también su deseo. Los besos se hicieron más sexuales, más ardientes y noté como mi verga se iba poniendo tiesa, tanto que notaba su roce por encima de su ropa. Mi dulce hermanita , pasó sus manos a mi cintura y me ciñó contra ella, Yo comencé a sacarle toda aquella ropa de monja anticipada y a descubrir su blanquísima piel y sus pequitas. Mis labios iban buscando cada una para depositar allí mi deseo y ella se estremecía, la besé en los ojos y con mi lengua bajaba por su precioso cuello, estaba con el sujetador y con una sola manó conseguí soltarlo y sus pechos de nieve quedaron al aire, eran como dos peras preciosas con un pezón rosado una invitación a mi apetito sexual. Con mucha suavidad acaricie sus pezones con mi lengua, mi hermana comenzó a gemir, se abrazo fuerte a mí y me dijo ._ Quiero ser tuya, infinitamente tuya. Caímos al suelo sobre la alfombra y ella me iba desnudando, yo no podía dejar de lamer sus tetas. Nos sacamos las prendas inferiores y su cuerpo desnudo era como un canto a la virginidad, su coñito sin depilar, era como adolescente. Me lancé entre sus piernas y mi lengua no encontraba descanso mientras ella se retorcía de placer, metí mi lengua en su raja y ella me clavó sus uñas en la espalda, gritó y su orgasmo parecía interminable. Pensé en no dejarla respirar o pensar, no quería que se arrepintiera ahora y tenía que ser mía, no podía dejar marchar aquel monumento al deseo. De nuevo sus tetas, sabía por sus estremecimientos que era un punto mortal para ella y tome su pezón en mis labios y con la punta de la lengua en movimientos muy delicados volví a encontrar su excitación.
Abrí sus piernas y acerqué mi polla, roce con mi cabeza los labios de su coñito y apreté un poco, se resistía y me mordió los labios cuando hice mas fuerza. Ya estaba en su interior, la sentía húmeda, le pregunté delicadamente ._ ¿Te hago daño? ._ ¿Daño? Y me abrazó en una invitación a continuar, lo fui haciendo con delicadeza sin dejar de acariciarla y ella comenzó a moverse con más fuerza, entendí lo que quería y la monté lo mas salvajemente que pude, en autenticas envestidas los dos al unísono jadeábamos con fuerza y en un derrame de locura nos corrimos a la vez. No pude separarme, no podía hacer eso bruscamente y no me importó el mundo nada, mi leche a borbotones iba llenando su precioso coño.
Ella, me dejó descansar unos segundos y comenzó un nuevo balanceo de sus caderas y yo seguí su lujuriosa danza. Allí en la misma alfombra, la puse encima y note como si se rompiera más. Mi polla se clavaba más y más y sus líquidos mojaban mis testículos. Estaba como desquiciada, sus jadeos se mezclaban con sus gritos de placer mientras con sus dedos se clavaba en mi piel y de nuevo, me pedía más y más fuerte. Le di la vuelta y con mi lengua lamí su ya húmedo culo y unos segundos más tarde mi polla fue devorada por el culo más hermoso que había visto en mi vida. No Pude más y me corrí tan adentro que podía sentir en mi polla sus latidos.
Mi hermana decidió irse a su convento y nunca más pude gozarla pero se que un día aparecerá por esa puerta. Se que ella necesita mi polla y yo a ella.



(2 votes, average: 3,50 out of 5)
septiembre 5th, 2011 el 18:53 pm
no seas tonto y ve a buscarla, ella te ama a ti y tu a ella, es incesto, es pecado y es lo mas maravilloso del mundo, no dejes escapar la oportunidad de tu vida de sentir el placer que sentisites follando con ella y la magia de sus besos y caricias. dila que la amas y ve a buscarla a ese convento donde se masturba sin cesar pensando en ti y tu en ella.