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	<title>Puro incesto &#187; Tiestes</title>
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	<description>Historias de sexo entre familiares</description>
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		<title>Mi Hijo, Mi Nuera&#8230; y Yo</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Sep 2011 11:17:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Tiestes]]></category>

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		<description><![CDATA[Hola a todos. Después de mucho hablar del tema, mi hija Mónica me ha convencido para que publicara en internet una de las experiencias más excitantes de mi vida. No puedo decir que sea la más excitante, pero aún así quiero compartirla con vosotros. Quiero que sepáis que es la primera vez que se la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola a todos. Después de mucho hablar del tema, mi hija Mónica me ha convencido para que publicara en internet una de las experiencias más excitantes de mi vida. No puedo decir que sea la más excitante, pero aún así quiero compartirla con vosotros. Quiero que sepáis que es la primera vez que se la cuento a alguien, ya que ni siquiera mi hija sabe toda la historia. Sé que lo que estoy a punto de contar probablemente escandalizara a alguno de vosotros, por que así es como me sentí yo al principio de todo esto, pero hoy nada es igual, soy una mujer rejuvenecida y de nuevos pensamientos.</p>
<p>Todo comenzó hace poco más de diez meses cuando cumplí 50 años. Me quedé viuda hace 12 años por culpa de un trágico accidente en el que falleció mi marido y desde entonces mis hijos se han esforzado siempre en hacerme sentir lo mejor posible. El día de mi cumpleaños siempre se convierte en una fiesta tremenda en la que todos mis seres queridos me hacen sentir la mujer más afortunada del mundo. En concreto, a este último cumpleaños vinieron mis cinco hijos, los tres mayores con sus mujeres e hijos, mientras que mi única hija y mi pequeño, como todavía le llamo, lo hicieron solos pues ambos son todavía solteros.</p>
<p>Mi hijo mayor de 33 años es precisamente la causa de que esté escribiendo estas líneas. Vive en Benidorm y es dueño de un famoso hotel de esa bella ciudad. Tras la fiesta todos intentaron convencerme de que sería una maravillosa idea celebrar mi 50 cumpleaños pasando unos días en la playa con mi hijo y su familia. Me negué rotundamente, no quería dejar solos a mi pequeño y a su hermana en casa, porque nunca me había separado de ellos y no creía que pudiesen valerse por sí mismos. De nada me sirvió ya que, antes de darme cuenta, me encontraba de camino hacia Benidorm.</p>
<p>Llegamos a la enorme y preciosa casa de mi hijo la cual por cierto está ubicada en una zona magnífica y tiene su propia piscina privada. Cenamos y tras indicarme cuál iba a ser mi habitación durante mi estancia allí, nos acostamos para descansar de tan largo viaje. Me costó dormirme, pero a eso de las dos de la mañana me desperté acalorada. Me habían dicho cómo se encendía el aire acondicionado, pero tras un par de inútiles intentos me había dado por vencida y me había acostado con él apagado. Estaba sedienta así que me levanté para tomar un vaso de agua y dirigí mis pasos hacia la cocina. Al pasar junto al dormitorio de mi hijo y su mujer, escuché saliendo de su interior los clásicos sonidos de una pareja amándose. Todavía no sé por qué, pero me acerqué con cuidado y miré por la puerta entreabierta. Lo que vi me dejó paralizada, mi nuera estaba desnuda y a cuatro patas sobre la cama, mientras mi hijo la poseía desde atrás como hacen los animales.</p>
<p>Me quedé asombrada, la media luz que provenía de una pequeña lámpara y los líquidos que emanaban de la vagina de mi nuera hacían brillar el pene de mi hijo que entraba y salía a gran velocidad de su mujer. La verdad es que nunca había imaginado que pudiera hacerse el amor en esa posición y disfrutar de tanto placer como ellos estaban teniendo. Pero lo que más me impresionó fue el gran tamaño del pene de mi hijo, largo y grueso. Me quedé observando desde la puerta, hasta que sus gemidos de placer me empezaron a excitar de una manera como no había yo sentido antes o por lo menos que yo recordara, pues desde la muerte de mi marido hasta ese momento jamás había vuelto a pasar un solo hombre por mi cama. Se notaba que ella estaba gozando como una loca pues sus movimientos se aceleraban y le pedía a mi hijo que continuara cada vez más rápido. De pronto, cuando alcanzó el orgasmo, mi nuera soltó un pequeño aunque fuerte grito de placer.<br />
<span id="more-477"></span><br />
Luego él le dio la vuelta dejándola boca arriba, y colocándose las piernas de ella por encima de sus hombros volvió a meterle su enorme miembro. Ella no paró de gemir de pura excitación hasta que los gestos de él y sus gemidos le hicieron entender que estaba a punto de correrse. Los dos se corrieron casi al mismo tiempo, mezclando sus gemidos y gritos de placer en una orgía de excitantes sonidos. Llegados a ese punto, me di media vuelta y corrí hacia mi habitación. Esa noche no pude pegar ojo, las imágenes de mi hijo y su mujer haciendo el amor de una forma tan maravillosa envolvían mis pensamientos, mi excitación crecía y crecía a cada instante. Por fin tímidamente y por primera vez desde que me casé, coloqué mis dedos sobre mi vagina y empecé a moverlos para luego introducirlos en ella, mientras con la otra mano me pellizcaba los erectos pezones, masturbándome hasta que alcancé un maravilloso orgasmo.</p>
<p>Me despertó la luz del sol sobre mi cara, me levanté y salí de la habitación para encontrar a mis nietos jugando junto con mi nuera. Mi hijo ya se había ido a trabajar al hotel. Pasó todo el día y aunque salimos a dar una vuelta por la playa, no pude apartar ni un solo instante de mi mente las escenas de la noche anterior. Por fin llegó la noche y la hora de irnos a dormir.</p>
<p>Ya estaba sobre la cama pero no podía conciliar el sueño, mis pensamientos seguían atormentándome y todavía podía sentir una profunda excitación mezclada con algo de vergüenza por haber espiado a mi propio hijo. Volví a masturbarme recordando el espectáculo de la noche anterior y cuando acabé decidí levantarme y poner en orden mis pensamientos de una vez. Salí del dormitorio y volví a escuchar nuevamente gemidos de placer, pero esta vez no provenían del dormitorio de mi hijo, sino del salón de la casa. Imaginé lo que estaba sucediendo y volví silenciosamente sobre mis pasos, entré a mi habitación cerrando la puerta tras de mí y me apoyé contra ella. Mi corazón latía acelerado, en mi mente giraban nuevamente las escenas de la noche anterior mezcladas ahora con los gemidos que acababa de escuchar.</p>
<p>En pocos segundos, mi excitación creció de tal manera que ya no pude controlarme por más tiempo y salí del dormitorio para acercarme sigilosamente al origen de los gemidos. Bajé poco a poco las escaleras y me detuve a la mitad para sentarme en un lugar desde el que podía observar perfectamente lo que estaba sucediendo. De nuevo, la escena me asombró enormemente, pero no por eso mi excitación bajó, al contrario, subió enormemente. Mi hijo estaba sobre el sillón, desnudo y con las piernas abiertas, mientras mi nuera arrodillada frente a él, tenía toda su polla dentro de la boca. La sacaba y la volvía a meter, luego la repasaba con la lengua desde su nacimiento hasta la roja cabeza para introducírsela nuevamente. La expresión de su cara y sus gestos demostraban que el placer que sentía era muy grande.</p>
<p>De pronto, mi hijo anunció que estaba a punto de correrse y ella aceleró los movimientos de su boca. Segundos después, mi hijo soltó un rugido y de su miembro empezaron a salir chorros de caliente semen en la boca de su mujer. A ella se le escapó algo por la comisura de los labios pero lo recogió con sus dedos y se lo metió nuevamente en la boca. Luego se sentó en el sillón y separando las piernas le invitó a él a hacerle lo mismo. Mi hijo se arrodilló obediente y empezó a meter su lengua dentro del coño de ella. Lo acarició y lo masajeó hasta que la hizo correrse gritando de placer. Él tenía una nueva erección por lo que, levantándose y aprovechando la posición de su mujer, le metió el pene hasta dentro tomándola por sorpresa. Moviéndose velozmente alcanzaron un nuevo orgasmo, mientras yo seguía sentada en las escaleras observando. Mis manos recorrieron mi cuerpo lentamente, me levanté el camisón que llevaba puesto y metiendo los dedos entre mi ropa íntima, alcancé mi coño para masajearlo y recorrer mi clítoris. Luego me los metí en la vagina y empecé a moverlos circularmente y de adentro hacia fuera. Con la otra mano recorría mis tetas, erguidas como hacía tiempo que no las veía gracias a la enorme erección de mis pezones. Pellizcándomelos alcancé un delicioso y prolongado orgasmo que disfruté mientras mi hijo y su mujer seguían haciendo el amor a pocos metros de mí. Temerosa de ser descubierta me retiré a mi habitación en donde me masturbé nuevamente.</p>
<p>Al día siguiente, durante el desayuno mi hijo me pidió consejo sobre la decoración de un nuevo restaurante que pensaba inaugurar en breve frente al hotel, así que nos pidió a mi nuera y a mí que le acompañáramos allí. Llegamos al hotel y mi hijo mandó a su mujer a cuidar a los niños a la piscina, mientras que a mí me hizo pasar a su oficina. Por el interfono le pidió a su secretaria una jarra de piña colada con preparación especial, cosa que a mí me extrañó bastante.</p>
<p>A continuación se levantó de su silla para dirigirse al control del aire acondicionado, poniéndolo en caliente sin que yo me diera cuenta. A los pocos minutos entró la secretaria con la jarra y él, sirviéndome un vaso grande, me dijo que la probara. Antes de que saliese de nuevo su secretaria le dijo que no quería que nadie le molestara, aunque me percaté de que al hacerlo le había guiñado un ojo. Tomó el teléfono y habló con un par de clientes, mientras yo sentía más y más calor. En cuestión de cinco minutos me acabé el contenido de la jarra dejándola vacía. Al poco empecé a sentirme mareada y acalorada, no sabía la razón pero también empecé a sentir un calor intenso que me recorría todo el cuerpo. Mi hijo, sentado frente a mí, me dijo que él también sentía demasiado calor y se quitó la camisa invitándome a hacer lo mismo. Yo no sabía qué hacer, por un lado no llevaba nada debajo y sentía vergüenza de desnudarme delante de mi hijo, pero por otro el calor que sentía era tan intenso que estaba empezando a hacerme olvidar mi vergüenza. Por fin, mareada como estaba dejé que mi hijo se me acercara y él mismo me desabotonó la blusa que tenía puesta dejándola caer al suelo.
<p>Mis pechos quedaron expuestos a su vista y muy cerca de sus manos. No dijo nada, solo se limitó a acariciarlos. De inmediato, mis pezones se pusieron rígidos, él los tocó, los acarició y luego puso sus labios encima de ellos. Sentí como un escalofrío de excitación recorriendo mi cuerpo, por mi mente pasó la idea de que lo que estaba sucediendo no era correcto. La excitación crecía dentro de mí incontrolablemente y en cuestión de segundos mis iniciales esfuerzos por apartarme de mi hijo fueron sustituidos por el recuerdo de las noches anteriores en que le había visto follando con mi nuera. Me levantó de la silla en la que estaba sentada y me colocó en un amplio sillón que tenía en un extremo de la oficina, me desabrochó la falda y bajó mi ropa intima hasta quitármela. Estaba ya toda desnuda y él separándose de mi se desvistió totalmente. Luego se acercó y recostándome en el sillón se colocó a mi lado y empezó a recorrer mi cuerpo, primero con sus manos, luego con sus labios. Llegó hasta mi entrepierna e insertó su lengua en mi coño cosa que jamás nadie había hecho conmigo. Sentí un placer como nunca antes lo había sentido. Me urgía sentirme penetrada por lo que busqué con mis manos su erecto miembro y lo empujé hasta que quedó frente a mi sexo. Abracé a mi hijo y en un susurro le pedí que la empujara, que me la metiera hasta dentro porque no podía esperar más. Él así lo hizo y luego apreté mis labios contra los suyos, metí mi lengua dentro de su boca y no paré de besarlo hasta que me arrancó los primeros gemidos que no tardaron en convertirse en gritos de placer. Llegué a un orgasmo lleno de intensidad y luego a otro y a otro y a otro más, perdí la cuenta. Solo supe que aquella fue la mejor experiencia sexual que había sentido en toda mi vida.</p><p style="float: right;margin: 4px;"><!-- Inicio código JUGUETESPARADULTOS.com -->
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</p></p>
<p>Una vez que derramó su caliente semen dentro de mí, se incorporó ayudándome a mí a hacer lo mismo, luego me besó en los labios y me dijo que yo había sido la mejor mujer que había tenido entre sus brazos. Me confesó que la noche anterior él y su mujer se habían dado cuenta de que yo estaba sentada en las escaleras observándolos y masturbándome y que eso los había excitado enormemente. En ese momento, sentí una gran culpabilidad por haberles espiado y por haber permitido que mi propio hijo me hiciera el amor. Me separé de él, cogí mi ropa y tras vestirme a toda velocidad salí corriendo de su oficina y del hotel. Caminé sin rumbo por las calles y luego por la playa, hundida en mis pensamientos. No me detuve hasta que me di cuenta de que ya se había hecho de noche, pero para entonces ya había tomado una decisión. Paré un taxi y le di la dirección de la casa de mi hijo para ir a recoger mis cosas y volver de nuevo a mi casa. Después de lo que había pasado no podía seguir mirándole a la cara.</p>
<p>Al llegar a mi destino, bajé del taxi dándole instrucciones al conductor de que me esperara. Entré a la casa y de inmediato me recibió mi nuera diciéndome que habían estado muy preocupados por mi ausencia. Le dije que solo venía a recoger mis cosas y que un taxi me estaba esperando fuera, que regresaba a mi casa pues sentía nostalgia. Ella salió y despidió al taxi diciéndome que no iba a permitir que me fuera de esa forma, que si quería irme ella me llevaría a la estación de autobuses al día siguiente pero que esa noche era ya demasiado tarde y el último autobús había salido ya. Me dirigí a mi habitación y entré cerrando la puerta tras de mí. A los pocos minutos entró mi nuera con una bandeja con comida en las manos, se sentó en la cama y me invitó a sentarme junto a ella. Me pidió que comiera algo, así que cogí la manzana y el vaso de zumo que me había traído en la bandeja y lo tomé con desgana. Empezamos a charlar y poco a poco mis nervios se fueron calmando. Su mano sujetaba la mía y la acariciaba lentamente, mientras me hablaba con su dulce voz.</p>
<p>De nuevo empecé a sentir un calor parecido al que había sentido por la tarde y nuestra conversación cambio de rumbo. De pronto, me dijo que mi hijo le había contado con todo lujo de detalles lo que había sucedido en la oficina. Me levanté de inmediato con la intención de salir y darle una buena paliza a aquel desvergonzado que al fin y al cabo seguía siendo mi hijo, pero ella se me acercó y me dijo que en realidad lo que había pasado le había parecido precioso. La idea de que después de tantos años volviese a tener a mi hijo entre los brazos le había parecido maravilloso. Mientras me hablaba, me llevó hacia la cama y me obligó a sentarme.</p>
<p>El calor interno que sentía seguía creciendo. Ella cogió de nuevo mi mano con la suya y continuó hablando sobre lo bonito que le había parecido el episodio de la tarde. También me dijo que sabía que la noche anterior les había estado observando y que mientras lo hacía me había masturbado, cosa que en su opinión no tenía nada de malo. Así siguió hablando hasta que pensar tanto en lo que había sucedido en la oficina me excitó hasta límites que nunca antes había soñado. Ella se dio cuenta y me dijo que me iba a ayudar a desvestirme para que tomara una ducha. Así lo hizo y mientras yo dejaba que me quitara la ropa sentía con gran excitación cómo sus manos recorrían mi cuerpo, acariciándolo todo. No dejaba de hablar, diciendo que tenía un cuerpo muy bonito y una piel tan suave como la de un bebé.</p>
<p>Me recostó sobre la cama y pegó su boca sobre mis ya erectos pezones pasando su lengua por toda su extensión. Sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo cada vez más excitado. Yo sabía lo que estaba pasando pero mi excitación no dejaba que me negara a sus caricias. A los pocos minutos ella ya estaba totalmente desnuda y tenía completo dominio de mi cuerpo. Recorrió con su lengua el camino desde mis mejillas hasta los dedos de mis pies y luego subió lentamente de nuevo hasta introducirla en mi coño. Era una sensación nueva y maravillosa. De pronto vi que mi hijo estaba de pie a un par de metros de la cama, observándonos. No le había visto entrar ni desnudarse, pero allí, tan desnudo como nosotras. Le miré y le pedí que se acercara, me obedeció al instante y al hacerlo tomé entre mis dedos su enorme y erecto pene y lo acaricié.</p>
<p>Luego me dispuse a hacer algo que nunca en mi vida había hecho. Tiré de él hasta que quedó a unos milímetros de mi boca y lo empecé a besar en toda su longitud para luego meterlo dentro de mi boca. La lengua de mi nuera seguía recorriendo mi clítoris y penetrándome el coño. Estaba a punto de alcanzar el orgasmo cuando de pronto mi nuera se apartó de mí y le dijo a mi hijo que era su turno de penetrarme. Él sacó su polla de mi boca y lo metió en mi coño. Su mujer se acomodó de manera que su boca seguía besando mi erecto clítoris y el pene de su marido mientras éste entraba y salía de mi sexo. Mi orgasmo no se hizo esperar y explotó llenando mi cuerpo de deliciosas convulsiones.</p>
<p>Mi hijo seguía con sus movimientos de mete y saca por lo que a pesar de haber logrado un magnífico orgasmo mi excitación seguía en aumento. Acerqué las piernas de mi nuera hacía mí para poder alcanzar su coño con mi boca y lo recorrí con mi lengua. Supuse que la caricia le gustó bastante pues de inmediato se acomodó para que pudiera maniobrar más fácilmente. En pocos minutos mi cuerpo se convulsionó nuevamente por una nueva e incontenible cadena de orgasmos. Mi hijo derramó su semen dentro de mí mientras al mismo tiempo saboreaba los dulces jugos vaginales que salían del sexo de mi nuera al alcanzar ella su orgasmo. Así, en un abrazo múltiple y agotados nos quedamos dormidos.</p>
<p>Al día siguiente, fui la primera en despertarme, estaba en medio de los dos y abrazada por ambos. Me moví un poco y mi nuera abrió los ojos. Me dio un dulce beso en mis labios y los buenos días, actuando como si nada hubiera pasado. Yo iba a empezar a recriminarle pero mi mente aun confundida y llena de deseo no me dejó hacerlo. Ella por su parte se percató de mi perplejidad y me preguntó si no había disfrutado, cosa que no pude negar pues así había sido. Mi hijo abrió los ojos al escuchar nuestra conversación y desperezándose, me dijo que para él había sido maravilloso haberse refugiado en mis brazos nuevamente. Se acercó a mí para besarme e introdujo su lengua dentro de mi boca y jugó con ella. Una cosa llevó a otra y los tres abrazados volvimos a hacer el amor nueva y maravillosamente.</p>
<p>Hoy queridos amigos hace una semana que he vuelto a mi casa. Me quedé en Benidorm siete meses al lado de mi hijo, mi nuera y mis nietos. Fueron siete meses de inmensa felicidad sexual, pues prácticamente hicimos el amor los tres juntos casi todas las noches, compartiendo la misma cama. Ahora soy una mujer diferente, una mujer que tiene abierto el apetito sexual de una manera extraordinaria y eso me ha creado una duda que espero que vosotros me ayudéis a resolver. Como ya he dicho hace tan solo una semana que he vuelto y por consiguiente hace una semana que no hago el amor, así que estoy inconteniblemente excitada. Desde hace tres días vengo espiando a mi hijo pequeño cuando se baña, cuando se desnuda por las noches y en otros momentos del día. Justo ayer por la noche le sorprendí por tercera vez sin que él se diera cuenta.</p>
<p>Tenía semiabierta la puerta de su habitación, estaba desnudo y tenía puesta una película pornográfica en su televisión con la que se estaba masturbando. Estuve a punto de entrar y masturbarlo yo misma para luego hacerle el amor, pero me detuve pensando que la idea podría no gustarle a mi hijo y crearle un trauma posterior. Así que, queridos amigos, mi duda es ¿intento seducir a mi hijo menor para poder tener un amante fijo todas las noches o salgo a buscar en la calle a algún amante ocasional?  </p>
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		<title>MI QUERIDO HERMANITO</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 10:44:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Ya casi no me acuerdo como comenzó todo esto, cuando empezó a arder esta llama que abrasa mis entrañas haciéndome dependiente de él, tal vez aun éramos muy jóvenes o quizá no tanto ya que yo rondaba los diecisiete años y Javier los quince. Algunos días antes de acostarme le veía pasar desnudo por delante [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ya casi no me acuerdo como comenzó todo esto, cuando empezó a arder esta llama que abrasa mis entrañas haciéndome dependiente de él, tal vez aun éramos muy jóvenes o quizá no tanto ya que yo rondaba los diecisiete años y Javier los quince.<br />
Algunos días antes de acostarme le veía pasar desnudo por delante de mi puerta aun despidiendo el vapor de su cuerpo de aquellas duchas tan calientes de las que gozaba un tiempo que se me hacía interminable.<br />
Un día mi curiosidad se vio reflejada en unas caricias en mi clítoris, mi mano se afanaba en la búsqueda del placer y la sensación de algo prohibido hacía que todo mi cuerpo se estremeciera en un interminable orgasmo.<br />
Los primeros días me sentía algo culpable de transgredir aquellas normas de conducta tan arraigadas en la sociedad, me veía como un ser maligno y pervertido, pero mi cuerpo deseaba aquellas caricias.<br />
Cada noche encontraba alguna razón para tropezarme con él, el salón el teléfono al que acedía tumbándome encima de mi hermanito mientras veía la televisión, jamás me apuraba en levantarme de esa postura y todo mi ser vibraba de deseo que más tarde se hacía medio realidad en la soledad de mi cuarto. Javier al principio se separaba para dejarme llegar con facilidad, pero poco a poco como si notara el encendido deseo dentro de mí, se iba quedando y me acariciaba el cabello mientras recostada sobre sus piernas hablaba con mis amigas. La primera vez que lo hizo, me dejé acariciar disfrutando de aquello como jamás habría podido sospechar, pero separándome después de unos minutos sofocada por un incipiente orgasmo.<br />
Los días transcurrían entre mis masturbaciones y sus delicadas y &#8220;fraternales &#8221; caricias, pero ahora yo comenzaba a notar sus erecciones sobre mi pecho y me movía procurando que mis tetas sueltas desprovistas del sujetador se rozaran contra su pantalón.<br />
Una noche nuestros padres habían quedado para cenar en casa de unos amigos, así que mi hermanito y yo quedamos de reyes de la casa, el teléfono sonó como todos los días, mi amiga Alba me llamaba para contarme los últimos chismes del instituto, llamadas que yo por mi parte festejaba para que se repitieran cada día, así que cuando el timbre comenzó a sonar, casi me abalancé sobre él, mi amiga me contaba Dios sabe que cosas, ya que nada más tomar la habitual posición Javi, comenzó a acariciar mi cuello y mi espalda con tanta ternura y delicadeza que me pareció el mejor de los amantes, mi pelo se erizaba a cada caricia y comencé mis movimientos pectorales sobre su petrina, él excitado comenzó a moverse y su pene tieso con el vigor de su juventud se erguía contra mi cuerpo, apenas podía hablar con mi amiga pero mi deseo se hacia tan fuerte que me era imposible permanecer en esa posición así que me separé de aquello que como fruta prohibida me atraía de ese modo. Ninguno de nosotros dijo nada, apenas nos atrevimos a mirarnos y después de unos instantes mi hermano se fue a la ducha como todos los días antes de acostarse, yo deseaba también encerrarme en mi habitación para revivir esos momentos de infinito placer, cuando&#8230; oí sus gritos llamándome. &#8211; Ana, Ana ¿me podías acercar una toalla?. 
<p> <span id="more-390"></span></p><p style="float: left;"><iframe scrolling="no" frameborder="0" src="http://banners.promocionesweb.com?id=12&login=blogin&lop=false&color=000000" width="686" height="180"></iframe></p></p>
<p>Me levanté del sofá como si tuviera un resorte y llamé a la puerta del baño ya con la toalla en mi mano. -Pasa &#8230; entra y al abrir la puerta la ducha estaba sin cortina y mi hermanito perfectamente torneado y con su piel brillante se acariciaba el erecto sexo delante de mí, estuve a punto de darme la vuelta , pero la imagen que se me ofrecía era tan tentadora &#8230;. -Ven, ¿quieres bañarte aquí conmigo?. Y yo le miré como si dudara, pero comencé a sacarme la ropa y ante mi cuerpo desnudo Javier comenzó a acariciarme mientras con la esponja enjabonaba mis pechos, sus manos temblorosas recorrían todo mi ser y mis labios y los suyos se unían en el reclamo del deseo, mientras el agua nos caía como parte de las caricias, mi boca se abría en sus tetitas acariciándolas en pequeños y delicados mordiscos, él me rozaba con su verga y a cada roce algo dentro de mí hacia explosión, comencé a besar su vientre y mi boca entre el agua de la ducha dejaba pasar su miembro viril hasta lo más profundo de mi garganta, sus envestidas me ponían al rojo vivo y devoraba aquella presa tubular llenando de sabor a él mi lengua.<br />
 Javi se sentó en la bañera y yo arrodillada lamía su polla con ahínco mientras él con sus dedos acariciaba mi ano con mimo tal que cada vez más caliente hacia de mis labios una máquina de placer en los que Javier reventó su falo, el semen entró en mi boca como una caliente llama y su orgasmo provocó el mío.<br />
No queríamos dejar aquello sin culminar y nos metimos en mi habitación aun sin mediar palabras me tumbó en el borde de la cama boca abajo y su polla entró en mi coño sin contemplación ni el más mínimo respeto a mi virginidad. Toda su humanidad estaba dentro de mí haciéndome hervir las entrañas, el comenzó a besar mi espalda bajando por la espina dorsal y metió su lengua en mi culito y haciéndola girar en su interior mientras jadeábamos desesperados de placer, me dió la vuelta y colocó las almohadas debajo de mis nalgas para que su polla me entrara en lo más profundo, nuestras bocas comían el deseo acumulado y la noche se hacia eterna.<br />
Javi, penetró mi ano y se corrió en mi boca, en mi pecho y en todo mi cuerpo, su lengua, rodaba en mi vagina en busca del jugo de mi deseo, sus labios se aferraban sobre mi clítoris sorbiendo en él mi placer y descubrí la diferencia con mis juveniles orgasmos.<br />
Desde aquel día, cada oportunidad nos encerrábamos en duelo de placeres y llegamos a un control total del cuerpo del otro.<br />
Nunca dejamos de hacerlo, mi hermano comenzó con sus novias pero ninguna decía era como yo para el y yo le agradecía apurando sus corridas hasta extraer la última gota de semen de sus adentros.<br />
Hace un año que me casé y quise encontrar en Andrés la cura de ese enfermizo deseo, pero me es imposible, intento conseguir de mi marido ese placer, pero solamente pensando en las dulces noches con Javier consigo un mínimo orgasmo. Así que esta noche que Andrés está de viaje, mi hermano vino a cenar conmigo y después de los postres sin mediar palabras nos encerramos en mi dormitorio, ahora sé que la vida sin él es imposible, el es MI QUERIDO HERMANITO. </p>
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		<title>La Chupada de Nora</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Sep 2011 10:40:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Soy un chico de 22 años que vive en España, y bueno, la que antes era mi novia (ahora exnovia) que se llamaba Laura, tenia una perrita llamada Nora que me pegó la mejor chupada de mi vida, que ahora les voy a contar. Resulta que un día fui a casa de laura para hacerle [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Soy un chico de 22 años que vive en España, y bueno, la que antes era mi novia (ahora exnovia) que se llamaba Laura, tenia una perrita llamada Nora que me pegó la mejor chupada de mi vida, que ahora les voy a contar. </p>
<p>Resulta que un día fui a casa de laura para hacerle una visita (ella vive a 10 kilómetros de mi casa), pues estuve con ella y tal. Pero bueno, resulto que se hizo tarde y yo tenia que coger el autobús, pero tan tarde se hizo que se me escapó el último. Así que me tuve que quedar a pasar la noche en casa de mi novia. Pues bien, como casi no habían camas, yo dormí en la cama de mi novia y ella en la cama con su hermana de 12 años. Pues esa noche estaba tan feliz en la cama para dormir cuando de repente vino Nora a mi cama, resulta que Nora siempre duerme con mi novia en su cama, y claro, hoy estaba yo y no ella, pero bueno, yo acepté a que se quedara, así que Nora se metió debajo de las sabanas. </p>
<p>De pronto se tumbó encima de mi picha, (yo estaba en calzoncillos) y bueno, el calorcillo hizo que la picha se me empezará a poner dura. y tan dura fue que se me puso que empezó a sobresalir del calzoncillo toda la punta de mi picha. Se vé que Nora al ver esto me la empezó a oler, yo me quedé parado. Y de pronto noté un lengüetazo en la punta de mi picha, y nada mas, y yo pensé, haber si esta le da por comerme la picha enterita, y así fue, empezó a pegar grandes lametadas en toda mi picha y yo empecé a ponerme cachondo, me encantaba sentir esa lengua mojando toda la punta de mi picha y como lamía y lamía sin parar.</p>
<p>Sin poderlo aguantar, me bajé los calzoncillos y dejé que siguiera comiéndola. Estaba a gustísimo, menuda lamida me estaba dando la perra. Chupa que te chupa, y yo retozándome de gustooooooo, y mas y maaas, y chupa que te chupa. Tenía la picha super roja de gusto. De vez en cuando ella me chupaba un poco los huevos y el tronco de la picha, pero prefería la punta, ella no dejaba de darle lengüeteadas a la punta de mi picha. Que gustazo por dios, aun me pajeo cada vez que me acuerdo. Yo de vez en cuando me asomaba entre las mantas para ver como se la comía enterita, y eso me ponía mas cachondo aun , y a veces me ponía sentado en la cama para que me la comiera de otra manera.<br />
<span id="more-392"></span><br />
Me volví a tumbar y ella seguía chupando, solo quería comérmela. Al final no pude mas, y sin tocarme la picha en todo el rato, me corrí, sin pajearme ni nada, solo con sus lengüeteadas, me corrí en su lengua y ella al sentir esta corrida chupaba mas deprisa para no perder ni un poco. Una gotilla de mi semen cayó en mi cara mientras yo me retozada de inmenso placer. La perra al buscar mas semen encontró la gota en mi cara, y me chupo toda la cara, mi boca y mi lengua. Que gusto de noche, fue la mejor corrida de mi prima, ya estoy pensando en comprarme un perro así de pequeño para que me la chupe por las noches en la cama. </p>
<p>Hasta prontooooo.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Mi Maestra y su Perro</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Aug 2011 10:39:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Tiestes]]></category>

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		<description><![CDATA[Los chicos pensáis que nosotras no tenemos nuestras necesidades sexuales, aun los médicos, todavía después de mucho tiempo no saben definir el orgasmo femenino y muchas cosas mas de nuestro organismo sexual. Yo sé que a muchas de nosotras no nos gusta comentar lo que es nuestra vida sexual, qué sentimos, qué hacemos, cuando no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los chicos pensáis que nosotras no tenemos nuestras necesidades sexuales, aun los médicos, todavía después de mucho tiempo no saben definir el orgasmo femenino y muchas cosas mas de nuestro organismo sexual. Yo sé que a muchas de nosotras no nos gusta comentar lo que es nuestra vida sexual, qué sentimos, qué hacemos, cuando no nos sabéis aplacar ese calorcito que se nos viene y se nos va, cómo hacemos para no quedarnos así y de verdad es un tabú, acá en mi casa las mujeres no somos una excepción de la regla, nadie comenta nada, nuestra regla, nuestras masturbaciones, como nos desvirgan, nos casamos, tenemos hijos, les ponemos cuernos y nadie comenta nada de nada, nos olvidamos que somos, sin equivocarme, el otro complemento sexual de los chicos. </p>
<p>Tenía 14, mi hermana 16, vivíamos en el segundo nivel. Mi padre, un enamorado del fútbol soccer, tenía un equipo, con mi madre peleaban constantemente, porque después de un partido siempre se iban a bañar todos los jugadores a nuestro apartamento y dejaban eso, bueno imagínense&#8230; mi padre por eso, en la parte del jardín de abajo había mandado a hacer un baño solo para ellos y nosotras desde la ventana los veíamos desnudos, les conocimos su pene a todos. </p>
<p>Yo a esa edad pensaba que como era posible que esas cosas le pudieran entrar a una en ese hoyito, no lo concebía, me decía que era imposible, que el sexo era de otra manera, hasta que un día buscando entre las cosas de mis padres encontré, lo que para mi fue mi despertar mentogenital, un VHS pornográfico, en ese momento no sabía de que se trataba.<br />
<span id="more-394"></span><br />
Me lo lleve a mi cuarto y por la noche, lo puse, se trataba de una chica que se metía la cosa de un hombre de color, en su vagina y en su boca, de verdad que me puse calientita de verlo, ante ese espectáculo, tuve mi primera lubricación sexual, sentía maripositas en la boca del estomago, me abrí de piernas y me toqué, tuve allí también mi primera contracción vaginal, sentí que mi cuerpo había estallado, no comprendí que era lo que me estaba sucediendo, me quedé bien dormida. </p>
<p>Me había convertido en muy amiga de mi profesora y ésta también me había tomado cierto cariño, me ayudaba mucho, era una mujer de mediana edad, no era bella, pero sí generaba mucha vitalidad, en varias oportunidades me solicitó que me quedara a cuidar su casa, que quedaba enfrente de mi casa y mi mamá gustosa siempre le decía que sí, estábamos a punto de cerrar ciclo escolar y ese día me pidió que si volvería a quedarme en su casa, al salir fuimos con mi madre y como siempre accedió, ese día, como siempre me pidió que por las noches no dejara entrar a su perro a la recámara, que se quedara en la sala. </p>
<p>Ya estando en la casa, me bañé y me acomodé en su cuarto a ver televisión, ya tarde me dio hambre y me levanté a la refrigeradora, como traía las manos ocupadas y me faltaba el refresco la puerta la dejé abierta y en ese descuido el perro, un gran danés, grandote se metió al cuarto y no me di cuenta, como se imaginarán solo estaba en brassier y pantaletas. </p>
<p>Después de haber refaccionado, empecé a buscar el control de la TV, no lo encontraba, levanté sabanas, mire muebles y nada pensé, que se había ido debajo de la cama, desde la posición de arriba lo empecé a buscar y cabal, allí estaba, pero no lo alcanzaba, me tuve que bajar y quedé en posición de cuatro patas, así estaba cuando sentí que algo húmedo y frío me buscaba entre mis piernas, inmediatamente me di vuelta, asustadísima, el corazón se me quería salir, me tranquilicé, me subí a la cama, el perro también estaba sorprendido y ante mi reacción se fue para un rincón del cuarto. </p>
<p>Ante lo inesperado no había podido recoger el control remoto, fui a la cocina y traje una palo de trapeador y con él lo hale, y me puse a cambiar canales, todavía no pasa de la sorpresa, como ya era tarde traté de sacar al perro del cuarto y lo halaba del collar y no pude hacerlo, me conformé con dejarlo allí, solo que me puse como mil sábanas, porque no quería que volviera a suceder lo anterior.<br />
Desperté y el perro allí estaba echado, pude ver como de su capuchón se le salía parte de su pene, era bien colorado, se lo lamía, la mente me trabajaba a mil revoluciones, él como adivinando, cada uno de mis pensamientos, de un salto subió a la cama y me empezó a ver, allí tan cerca me pude percatar de su enorme pene, era grande de verdad, se lo lamió, yo tenía miedo de mis pensamientos y de las reacciones del perro, se lo lamía esperando a que yo hiciera algo, me subió una de sus enormes patas a mis músculos y empezó a hacer los movimientos de penetración que les hacen a sus hembras, allí se le salió todo del capuchón y no sé porque se lo toqué, era pegajoso y al contacto de mi mano como que lo irrito y se lo lamió. </p>
<p>Sin mostrar interés y disimuladamente, abrí mis piernas para ver qué hacía y empezó a olfatear mis piernas hasta que llegó a mi entrepierna, allí se quedó olfateando, buscando no se de qué, con su cabeza separó mis muslos y empezó a lamer encima del panty, qué gozo, que placer el que me brindaba su lengua áspera y húmeda, en un momento me quité mis panties y le dejé todo mi sexo a su sabor y antojo, me lamía, me abría mis labios vaginales, me separaba con su lengua mis vellos, sentí deseos de orinar y allí me vine, era la segunda vez en mi vida que había sentido esa sensación, esos espasmos anales y vaginales, era mi orgasmo.</p>
<p>Me quedé quieta y él comprendió o entendió o no sé qué, que para mi ya todo había terminado, se levantó y se fue, salió y pude verlo que se lamía todavía su pene, puse mi mano a un lado y vi que la sábana de abajo estaba toda húmeda en abundancia, no sabía si eran mis jugos vaginales o su esperma lo que habían manchado. </p>
<p>Eran apenas 14 años y en pocos meses, siendo virgen, estaba teniendo placeres eróticos, cuantas chicas de mi edad, solo se masturbaban o ni siquiera a eso llegaban y yo me sentía a veces bien a veces mal, era una sensación extraña. </p>
<p>El día de fiesta de finalización del curso lo hicimos en la casa de la maestra y el perro me prodigo de cariño especial, cuando ya todo había terminado, estaba por despedirme de ella, cuando me dijo directamente, si yo había jugado con el perro una de esas noches, sentí una vergüenza tremenda y claro le dije que no, que como lo podía creer, me puse a llorar, de pena y saberme descubierta, me abrazó, me consoló, me dijo que me fuera a lavar la cara porque si no en mi casa me preguntarían porque tenia los ojos rojos. </p>
<p>Estando en el lavamanos y ella sentada en la tapadera del sanitario, me dijo que ella sí lo estaba haciendo, que lo descubrió en forma casual, estando en cuclillas, el perro se le montó y tratado de penetrarla, que como estaba con short, lo dejó estar y vio que él tenía cierto entrenamiento para hacerle el sexo, que esa noche lo dejo entrar a su recámara y que le prodigó uno de sus orgasmos mas placenteros, y que de allí prácticamente se había convertido en su mejor relación sexual, pero, que a la fecha no se dejaba penetrar, pues miraba que lo tenía enorme y pensaba que la podía lastimar vaginalmente. </p>
<p>Me comentó que buscaba por el Internet, toda clase de información de veterinarios, de enfermedades que se podían trasmitir y que prácticamente el perro era muy limpio. Me interrogó si lo hicimos y le dije que sí, ante su confesión espontánea, me pidió que no se lo fuera a comentar a nadie, pues si no ella se podía encontrar en dificultades, le pedí quedarme esa noche y llamamos a mi mamá, la que accedió como otras oportunidades. </p>
<p>Mi joven mente estaba excitada a que esa noche sucediera algo, tomamos una leche caliente y allí estaba hecha el perro, esperando no sé qué, nos pusimos haber TV, respirábamos ambas profundamente, nerviosas, esperando que alguna tomara la iniciativa, me dormí con esos pensamientos, el día para ambas había sido agitado, no sé que horas eran cuando sentí que alguien hurgaba entre mis pantys, era ella, me hice la dormida y la dejé estar, me acomodó de tal manera que me empezó a meter el dedo entre mis labios vaginales, me olía mi sexo poco a poco me fue abriendo mis piernas hasta lograr una posición cómoda, por una de mis mangas me metió el dedo, pero me lastimó y mejor desperté. </p>
<p>Se me quedó viendo y me abrazó me dijo que si quería que lo hiciéramos, le dije que no sabía, que nunca había tenido ninguna experiencia, que era virgen, todas esas cositas. Me desnudó, quedé expuesta a lo que ella quisiera hacerme, no me opuse, ella también se desvistió y se acostó encima de mi cuerpo, lo frotaba, después se acomodó en especie de tijera y nuestras dos vaginas se rozaban una a otra, en eso estábamos cuando, el perro se subió a la cama y se nos quedó viendo. </p>
<p>La maestra me abrió las piernas y me empezó a dar besos en mis labios, buscándome mi punto crítico, hasta que lo encontró, tenía mis ojos cerrados, de la emoción y los abrí, vi que el gran danés estaba lamiendo entre las piernas, era un doble gloso, ella me disfrutaba y el perro la disfrutaba a ella, estaba super excitada, me dijo que ella estaba preparada para que el perro la penetrara, pero que yo le ayudara, buscamos la mejor manera y esta fue de que se pusiera boca a bajo con las piernas libres en la cama. </p>
<p>El perro al nomás verla en esa posición se le encaramó y empezó a culiar para metérsela, no podía encontrar la entrada vaginal, ella se la agarraba, se la ponía en su hoyito, pero el perro en su desesperación se le zafaba, les tenía que ayudar le tomé el pene al perro y con mis dedos palpé el orificio de entrada, se lo puse y de un solo empujón lo vi desaparecer, mi maestra que hasta ese momento había permanecido quieta al sentir la penetración, pegó un suspiro profundo y un gemido lastimero, que me dio miedo, el perro se meneaba a mil revoluciones por minuto, de la vagina de mi maestra salía una gran cantidad de esperma. </p>
<p>Yo estaba super, al lado de la cama y sabiendo que nadie me veía me estaba masturbando, me estaba dando mi propio placer, pero también sentía deseos de esa cosa grande y colorada dentro de mi, si a ella le había entrado, también era posible tenerla dentro de mi cuerpo, terminaron, ella quedó extenuada sin poderse menear, el perro se le desmonto y se puso a lamer su pene, a sentir los jugos vaginales y la esperma entre mezclados, yo tenía todavía mis dedos jugando, se levantó y me fue a buscar mi entrepierna y yo gustosa se lo regalé. </p>
<p>Vi como ella con sus toallitas se limpiaba su conchita, al verme a mi se nos acercó, ayudándome a sentir placer, me acariciaba mis pechos, me dijo que me pusiera en cuatro patas, que ella me protegería para que solo me sobara su miembro pero que no me penetrara, le hice caso, el perro al verme en esa posición que se ponen sus hembras, me fue a olfatear primero, posteriormente me lamió y me encaramó sus tremendas patas, me lastimaban sus uñas mi espalda, pero el placer era superior, empezó a buscarme la entrada virginal, y ella se la retiraba. </p>
<p>En cada acercamiento me dejaba caer esperma, lo que hacía que me mantuviera lubricada, tenía un culiado rápido que yo en mi excitación quería seguir, pero no podía, sentía como su miembro blando, pero firme buscaba el hoyito que le daría placer, en eso sentí que mi maestra en vez de que no me fuera a penetrar, me lo acomodaba en el ano, sentí como un dolor muy profundo invadió mi recto, sentí que algo me estaba entrando, como sus movimientos eran rápidos, su penetración rápida y profunda, la lentitud de los míos no habían logrado el propósito de que no me penetrara, sentí como en sus movimiento me topaba con su pelota, que se le había formado atrás, cada vez que me penetraba analmente, soltaba chorritos de esperma que me ayudaban a mantener mi ano lubricado y no me lastimara. </p>
<p>Ella después de su acción, me buscó mi clítoris y me lo empezó a masajear, no pude ante tanto gozo, me vine, no sé si dos, tres o mas veces, los tres quedamos rendidos. Ante toda ese erotismo y placer, había logrado permanecer virgen, no sé hasta cuando, ¿será el gran danés?, ¿será el dedo o el vibrador de mi maestra? ¿o será el pene de un hombre el que me desvirgue?. Espero que les haya gustado. </p>
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		<title>Mi Hermano, Mi Amor, Mi Pasión</title>
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		<pubDate>Thu, 25 Aug 2011 10:38:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Me llamo Silvana, tengo dieciséis años y vivo en Vigo, bueno, cerca de Vigo, en una urbanización, mis padres tienen un adosado, y en él vivimos mis padres, mi hermano Lois y yo. Antes vivíamos en la ciudad y allí tenía mis amigos y amigas, ahora solo me quedan algunos compañeros de estudios, pero como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Me llamo Silvana, tengo dieciséis años y vivo en Vigo, bueno, cerca de Vigo, en una urbanización, mis padres tienen un adosado, y en él vivimos mis padres, mi hermano Lois y yo. Antes vivíamos en la ciudad y allí tenía  mis amigos y amigas, ahora solo me quedan algunos compañeros de estudios, pero como voy un año retrasada, comparto clases con niños, me aburren así que me refugio en casa, me encierro en mi cuarto y busco las nubes en mis sueños, me gusta descubrir mi cuerpo desnudo y cuando tengo la ocasión mirarme, ver como se fue desarrollando, como fue creciendo mi vello púbico, mis pechos, mis caderas y mis formas de mujer, la verdad es que tuve suerte en el reparto, no soy muy alta, pero si muy bien formada, no tan delgada como una modelo, pero redonda, todas las partes de mi cuerpo lo son, mis pechos una noventa y cinco, y mis medidas muy proporcionadas, tengo largas piernas para mi estatura, no soy una mujer con mucho vello, bueno, si es abundante en lugares muy concretos, es claro, casi rubio, pero muy rizado, me encanta jugar con mis rizos, lo tengo siempre muy cuidado todo el año, mama me enseño que es mejor cuidarlo siempre, así no se pasa el calvario del verano. </p>
<p>Bueno estoy perdiendo mucho tiempo en mi, pero quiero contaros lo que pasó hace unos días: </p>
<p>Como os dije mi hermano Lois, es dos años mayor que yo, es un chico muy fuerte, hace natación y es muy bueno, su cuerpo está muy bien formado, su espalda es muy ancha, y siempre parece recién salido de la ducha.<br />
<span id="more-396"></span><br />
Hace unos meses, me descubrí en mis caricias intimas fantaseando con él, fue muy agradable, pero  me sentí un poco avergonzada, creo que al día siguiente en el desayuno, no me atreví a mirarlo, pero pasados dos días, mis deseos y el calor volvieron, así que cuando llegó mi hermano en la noche, lo observé, pero por primera vez más como hombre que como hermano, sus manos eran largas, sus dedos preciosos, así que de inmediato me fijé en su paquete, hacía ya muchos años, cuando éramos niños se lo había visto, pero ¿Cómo sería ahora? Vi el bulto  bajo su pantalón y mi cuerpo se estremeció, como con miedo a ser descubierta en mis pensamientos retiré mi vista y un enorme deseo de buscar la soledad de mi habitación me invadió, así que cuando tuve la primera oportunidad casi sin despedirme, me encerré en mi cuarto, tendida aun con la ropa sobre la cama, me vino a la mente el recuerdo de aquello que tanto prometía; poco a poco mi mente voló a mi fantasía y mis pechos estaban duros como piedras, apenas los acaricie por encima de la ropa, note mis pezones enfurecidos por el deseo, abrí la blusa y sin sacarme aun el sujetador comencé a acariciarlos viendo que cada vez mi deseo iba en aumento, mojé mis dedos en saliva y con ellos me tocaba la punta del pezón, la sensación era muy agradable y por un momento me pareció que notaba como se hinchaba mi sexo, mi mano no dudo en abrir la cremallera y mis dedos palparon mi vulva por encima de la braguita. </p>
<p>En mi fantasía podía ver a mi hermano empalmado y deseoso, acercándose a mí, el deseo se hacía mas y mas grande, así que separe un poco el lateral de la braguita y mis dedos tropezaron con mis rizos, y acariciaba  mi sexo con la palma de la mano abierta en círculos, la espiración era cada vez más agitada, apague la luz, y me fui deshaciendo de la ropa, hasta quedar completamente desnuda sobre la sábana, ahora mis dedos buscaban mi clítoris y el tacto me dolía un poco, estaba muy excitada, deseaba más, quería sentir algo que me penetrara, pero aun era virgen y me daba miedo usar cualquier cosa, pero el placer era limitado, intenté introducirme un dedo, pero perdía parte del placer y si forzaba me dolía, así que volví a mis pensamientos y bañada en sudor me sobrevino un orgasmo enorme, que aun me dejó temblando diez minutos más tarde. </p>
<p>Cada día que pasaba ante la presencia de mi hermano volvía ese deseo y me escondía para acariciarme en  el baño o en la habitación, las duchas frías o calientes, eran mi escape, vigilaba su ropa, sus calzoncillos en busca de manchas de semen, le miraba cuando salía de la ducha envuelto en su toalla, pero no encontraba la forma de llegar más a el, de ver algo para alimentar más mis sueños, no encontraba nada hasta esa tarde, esa tarde en que llegaba del instituto un poco antes, ya que se  había suspendido una clase, entre en casa, no soy muy ruidosa, lo primero que hago es dejar mis cosas en mi cuarto y darme una ducha, pero al pasar por delante de la habitación de mi hermano, escuché ruido. </p>
<p>La puerta estaba entreabierta y miré con discreción, casi me muero del susto, mi hermanito desnudo sobre la cama jadeaba y se retorcía en caricias, aguanté un instante, quería fijar esa imagen, pero no pude más, corrí a mi cama y sin mas dilación busque apasionadamente mi sexo, pero no podía separar la imagen, gemía mezcla de dolor, rabia y placer, me quite la ropa y salí a la ducha, el agua caía sobre mis pechos, mi sexo ardía de deseo, acerqué la ducha y dejé que el agua me acariciara, estaba a punto de correrme cuando  sentí que se abría la puerta, eso me cortó, mi hermano pidió disculpas, yo, salí de la ducha, me puse un albornoz, fui a la cocina y me preparé algo para merendar, pero no dejaba de oír el agua que ahora bañaba el cuerpo desnudo de Lois.</p>
<p>Me senté en el sofá, y unos minutos después entró  mi hermano, traía su merienda en un plato y se sentó frente a mí, solo tenía el calzoncillo y su paquete estaba  aun más abultado de lo normal. Esa era mi oportunidad pensé, pero tan solo pensarlo me ruboricé y los colores de mi rostro alertaron a Lois. </p>
<p>-¿Te pasa algo? </p>
<p>-No, no, nada, es el calor, supongo </p>
<p>Mi hermano asintió con una sonrisa y yo intenté mirar para otra parte, pero aquello era más fuerte que yo, mis ojos pasaban una y otra vez por sus piernas, en busca de algo, apenas hablábamos, de repente Lois dijo: </p>
<p>-¿Y mi preciosa hermanita  ya tiene novio? </p>
<p>- No, (respondí coqueta) quien me va a querer a mí </p>
<p>-Pero si eres preciosa… </p>
<p> Le miré, busque sus ojos para saber que aquello no era sólo un cumplido, y me miraba con admiración, no pude aguantar su mirada. </p>
<p>-No, no tengo, la verdad es que no tengo mucho tiempo y mis compañeros son muy niños. </p>
<p>-¡Que pena dios si no fueras mi hermana, me volvería loco por ti! </p>
<p>Otra vez ruborizada pero encantada con esa admiración, no pude seguir, quería tirarme en sus brazos y poseerlo, pero él había marcado la distancia entre hermanos. </p>
<p>Mi sorpresa fue enorme cuando Lois  disparó sin previo aviso -¿Y el sexo? </p>
<p>Le miré a los ojos tratando de entender la intención de aquella pregunta,  me pareció descubrir en ellos el deseo, pero era todo muy arriesgado, así que me limité a coquetear suavemente, a poner mis armas de mujer en juego, ello me permitiría una retirada digna en cualquier momento. </p>
<p>La charla se iba haciendo mas caliente, hablamos de amigos míos, mi hermano daba por hecho que yo había tenido alguna vez una relación, yo, dejaba que creyera eso sin contarle nada, podía ser que si hablaba de mi virginidad, se rompiera todo, cada vez más animados, mi hermano me miraba con deseo, pero disimulaba, quería ver hasta que extremo llegaba su interés y  en un gesto, deje que se abriera más el albornoz, mi pecho podía verse casi por completo, mi hermano enseguida fijó su vista, sus palabras ya eran temblorosas, eso me animó más, yo tomé las riendas de la conversación dejándole a él el disfrute  de mis senos al descubierto casi.  </p>
<p>Era mi momento, él no se atrevía, solo miraba, así que  me tumbé en el sofá con coquetería ahora una de mis piernas descubierta hasta la ingle. Me hacia la descuidada, pero observaba a mi hermano, buscaba una reacción y esta no tardó en llegar, mi hermanito estaba teniendo una erección que intentaba disimular, pero que le era imposible, se tumbó en su sofá y yo me acerque para darle un masaje, mi hermano estaba sufriendo boca abajo, me dijo que iba a la ducha otra vez, y yo comencé a correr queriendo ganarle la carrera, el corrió detrás de mi y me agarró por la cintura, me di la vuelta y quedé pegada a el, note su pene en mi vientre, el se dio cuenta y apretó más fuerte y quiso la fatalidad que en ese momento se abriera mi albornoz de todo, así que  al verme así el abrió  el suyo y nuestros cuerpos  se juntaron completamente desnudos, mi hermano sopló y entro directamente a la ducha, dejó la puerta abierta y no pude resistirme a entrar, se estaba enjabonando, abrí la mampara y sin cortarme froté mis manos por su cuerpo, el cerraba los ojos dejándome hacer, mis manos repletas de espuma del jabón fueron bajando por su cuerpo y llegaron a su verga, que estaba enorme, la acaricie como había soñado ya que no tenía experiencia, Lois me tomo de las manos y me hizo entrar en la ducha, y comenzó a corresponderme a lo que yo había hecho, sus labios rozaron los míos, después mi cuello y fueron bajando a mis pechos, no podía mas, con eso solo me llegaría el orgasmo, mi hermano me saco la espuma y comenzó a secarme un poco, después me tomo en sus brazos, y completamente desnuda  me llevo a mi habitación dejándome sobre la cama, mi cuerpo ardía en deseo, sus fuertes brazos rodeándome me hacían sentir mujer, ponían en marcha todos mis deseos. </p>
<p>Mi hermano, no dudo ni un instante en ponerse encima, ayudado de su mano buscaba  mi sexo con el suyo, sin mas preámbulos, yo le dije muy suave, despacito, es mi primera vez, se levanto como con un resorte, -¿de verdad es la primera vez? –Si, y volvió a besarme dulcemente y comenzó a recorrer mi cuerpo desnudo con sus besos, cada pliegue de mi piel era un estremecimiento, sus labios bajaron a mis pechos y mordía mis pezones en un delicioso bacanal de deseo, sentía su pene ahora mas abajo en mis muslos, deseaba tenerlo dentro de mí, pero no quería perder aquella locura de caricias, sentía como se mojaba mi sexo, y casi doy un grito cuando sus labios y su lengua  lo rozaron por primera vez, sus labios besaban los míos vaginales, en apasionados besos, mi coño era como una fuente de placer, su lengua comenzó a abrirse paso, la pasaba de arriba abajo como intentando abrir con ella el cofre de mi deseo, sentía un mar mezcla de su saliva y mis jugos, con la punta de su lengua casi por el aire rozaba en pequeños círculos mi clítoris, mi pelvis se movía, desesperadamente arriba y abajo. </p>
<p> -¡Dios que locura! Más! Mas hazme tuya ya , yaaaa! </p>
<p>Se subió un  poco y el roce de su pene, hizo brotar el inicio de un orgasmo, pero aun tenía miedo al dolor que alguna amiga me había contado, tomo su sexo con la mano y me acaricio la entrada de la vagina con el, como si la pintara, como si fuera un maestro de la pintura del placer , abrí mis piernas todo lo que pude, le abracé por la cintura apretándolo contra mí, invitándole ya a penetrarme, acercó sus labios, me beso apasionadamente y un golpe de su cadera, algo se rompía en mi interior, no podía gritar, aquello ardía, pero sus labios cerraron los míos, apenas se movió en un instante, y el dolor iba remitiendo, fui yo la que comenzó a moverse, aun el roce me hacia algo de daño pero la excitación era tan fuerte que nada me importaba, Lois se movió con mas fuerza y siguiendo mi compás, yo notaba como se estremecía y eso aumentaba mi placer, los dos nos movimos  un solo golpe y el mayor orgasmo de mi vida estallo en mi interior y mi hermano se separó de golpe, asustándome, pero entendí cuando su semen como un manantial brotaba sobres mis muslos, aquello despertó mi ternura y acaricie su pelo apretando su cara contra mis pechos, ese era el momento más feliz de toda mi vida. </p>
<p>Permanecimos un ratito en esa posición, disfrutando sin remordimientos de nuestra enloquecida pasión, de repente el reloj, nos avisó de que mis padres estaban a punto de llegar, recogí la sabana de abajo, que tenía pequeñas manchas de sangre mezcladas con mis flujos y su semen, volé a la lavadora, y la puse en marcha, mi hermano se duchaba y mi cuerpo volvía al ardor, pensando en repetir cada instante, pero eso os lo cuento otro día ¿si? </p>
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		<title>Crucero En El Adriático Con Mi Mamá Y Mi Tía</title>
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		<pubDate>Sun, 21 Aug 2011 10:37:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mi nombre es José María (Familiarmente me llaman José Mari y acabo de cumplir los 16 añitos) Mi familia está compuesta por mis padres (José y Margarita, él tiene 44 años y ella 36) y mi tía Teresa de 31. Mi tía vive con nosotros desde que el año pasado se quedó viuda y sin [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es José María (Familiarmente me llaman José Mari y acabo de cumplir los 16 añitos) Mi familia está compuesta por mis padres (José y Margarita, él tiene 44 años y ella 36) y mi tía Teresa de 31. Mi tía vive con nosotros desde que el año pasado se quedó viuda y sin hijos debido a un accidente laboral de su marido.</p>
<p>Mama es mas bien rellenita sin ser precisamente gorda, tiene un culo bastante amplio dentro de unas caderas rotundas y unas tetas fenomenales, debe gastar una 115 aproximadamente, es muy morena y no es ni guapa ni fea no obstante cuando ríe es encantadora, tiene un carácter muy alegre y siempre está dispuesta a divertirse. La tía Tere parece una modelo, mide 1,71m. sus medidas aproximadas son 95 – 64 – 93, sus piernas son preciosas, largas y muy torneadas, el color de su piel es de un moreno tirando a bronceado natural, en fin, todo una mujer bandera. Su carácter era muy alegre y dicharachero se reía por cualquier cosa, su marido era un tiazo y se notaba que ambos estaban muy enamorados. Desde la muerte del su carácter se agrió, nunca se le veía una sonrisa y prácticamente no salía de casa, solo salía cuando su hermana se enfadaba y entonces a regañadientes la acompañaba, no quiso saber de mas hombres los que más se aproximaron a ella fuimos mi padre y yo. Con 16 años yo hacía pajas por cualquier cosa y como lo más cercano que tenía eran mi tía y mi madre aprovechaba la más mínima circunstancia para espiarlas. A pesar de que las dos eran tremendamente recatadas siempre había algún discuido, un día mi tía creyéndose sola se metió al baño sin cerrar la puerta, la dejó ligeramente entornada yo con mucho sigilo me acerqué y al verla totalmente en pelotas me hice una tremenda paja, en otra ocasión le tocó el turno a mi madre estaba en su habitación con mi tía probándose unas ropas que habían comprado y no se dieron cuenta de que la puerta estaba entornada, mama sacó una bolsita de una tienda de lencería y le dijo a su hermana&#8230; </p>
<p>-   A ver, que te parece esto? . </p>
<p>Se sacó las bragas y el sujetador y yo con un pañuelo en la mano me casqué una paja de las que hacen época, por poco me descubren ¡Qué buena estaba mi madre! ¡Que culo y que tetas! Desde esa mi gran afición era meterme en el baño y buscar tanto las bragas y sujetadores de mi tía como las de mi mama y pegarme tremendas pajas.<br />
<span id="more-398"></span><br />
        Un buen día por el trabajo de mi papa nos tocó un crucero por el Adriático para tres personas y entonces empezó la polémica, mama y papa no querían dejar sola a la tía, ella que no tenía importancia y que nos fuéramos los tres, era lo lógico, entonces papa haciendo uso de su autoridad ordenó que el crucero lo realizaríamos, mama la tía y yo con lo cual la polémica quedaba zanjada. Yo tenía una ilusión  tremenda, había oído que en esos cruceros siempre viajaban chiquitas y menos chiquitas que lo único que pretendían era pasarlo bien y yo estaba dispuesto a dar todo de mí para que ellas lo pasaran bien al igual que yo, claro. </p>
<p>        Llegó el esperado día del embarque, subimos a bordo y el Sobrecargo nos condujo a nuestros camarotes, estos eran tremendamente confortables y los tres se comunicaban entre sí, se hizo la distribución de los mismos y a mí me tocó el del medio (Decisión de mama) Se acordó también que no se cerrarían las puertas de comunicación, por lo que pudiera pasar. Después de instalar mis cosas salí para hacer una primera inspección del buque, sobretodo de sus pasajeras, lo único que me estaba encontrando eran parejas de ancianos, como todavía estaba subiendo gente a bordo, me dije, bueno las jóvenes serán las ultimas en embarcar por lo cual seguí paseando por el barco con el objetivo de conocerlo lo mejor posible. A las dos horas el barco zarpó, salió de puerto a las 12,00 horas y por megafonía nos comunicaron que podíamos pasar a los comedores para el almuerzo, me fui a buscar a mama y a la tía y a las 12,45 fuimos al comedor principal, al entrar el alma se me cayó a los pies, las personas mas jóvenes que había entre todos los pasajeros éramos nosotros tres, mama y la tía no parecieron inmutarse pero yo sufrí una decepción terrible ¿Qué haría yo en ese barco durante esos quince días? </p>
<p>Al siguiente día se desató una tormenta terrible, me puse hecho una sopa, tenía un mareo tan grande que tuvieron que trasladarme a la enfermería, el médico de abordo me acostó sobre una camilla y me suministró un calmante y en ese momento entró el sobrecargo muy alarmado diciéndole que en las bodegas, viajaba un perrazo Pastor Alemán, propiedad de unos pasajeros, que debido a la tormenta se había puesto muy nervioso y era un verdadero peligro, el médico le dijo que no se preocupara pues le suministraría una pastilla que lo haría dormir 10 o 12 horas de un tirón, se dirigió a una vitrina y de una caja tomo un par de pastillas&#8230; </p>
<p>-  Tu espera ahí en la camilla a que yo regrese ¿De acuerdo? </p>
<p>En cuanto salió, sin saber muy bien él porque, me dirigí a la misma vitrina que había quedado abierta y de la caja tomé 4 o 5 pastillas, las guardé y seguí tumbado en la camilla, mi cabeza empezó a funcionar a 1000 por hora  ¡Bueno! ¿Y ahora que hago? Me preguntaba. Algo saldría. En cuanto regresó el médico yo ya estaba mas que recuperado, él cerró la vitrina sin percatarse de la falta de pastillas y yo regresé al camarote. Las ideas ya las tenía muy claras, tenía que contemplar a mama y a la tía sin impedimentos, había oído al médico que con una pastilla un perro grande dormiría sobre 10 horas, pensé que a una persona con media le sería mas que suficiente para que no se enterara de nada ¿Cómo suministrarla sin despertar sospechas? Los tres en la cena siempre tomábamos sopa o consomé, esa sería la vía, esa misma noche haría el intento, corte con sumo cuidado una de las pastillas por la mitad, me la metí en un bolsillo y escondí el resto. Pasé el resto del día en ascuas y&#8230; llegó la cena, en un descuido de mama, deje caer en su sopa el trozo de pastilla, ella siguió comiendo tranquilamente, después de la cena, como a la media hora dijo tener mucho sueño y se retiro a su camarote, como no había nada especial la tía y yo nos retiramos también, con muchos nervios deje pasar una hora, cerré por dentro la puerta de comunicación con el camarote de mi tía y me dirigí al camarote de mama, con muchísimo cuidado abrí la puerta de comunicación y me la encontré durmiendo plácidamente, la llamé primero bajito luego mas fuerte y por último le di unas buenas sacudidas, no había quien la despertara, estaba cubierta con un edredón, se lo retiré y quedó ante mí con un camisón muy fino y bajo el unas braguitas de encaje preciosas (Nunca se las había visto) Volví a sacudirla y nada, nerviosamente fui subiendo el camisón, metí un brazo bajo su cabeza y se lo saqué totalmente, que tetas enormes tenía, no estaban para su edad nada fofas estaban mas bien duritas, los pezones negros y grandes como dedales dentro de una aureola de unos 5 Cm. Su monte de Venus estaba arrasado de pelos, se le salían por los laterales de la braguita, pasé mi mano suavemente sobre ellos. Mi idea original era contemplarla a placer y a ser posible cascarme una paja a su salud por lo cual le quité las bragas y ante mí quedó su hermoso y peludo coño, era la primera vez que veía uno de cerca y quise contemplarlo a placer, me senté en la cama a la altura de su coño y con los dedos aparté los pelos de su rajita, se la abrí ligeramente, pasé un dedo muy suavemente sobre ella de arriba abajo, cuando volví a subir con el dedo sobre la rajita observé que en la parte superior algo empezaba a estirarse (Era su clítoris, el granito del que tantas veces había oído hablar) Con el dedo empecé a rodearlo hasta ponérselo totalmente duro, en esto me fijé que los labios de su coño brillaban mucho y me llamó la atención, pasé el dedo un poquito mas profundamente y me quedé muy sorprendido estaba empapada por dentro, entonces introduje mas el dedo y este penetró en su interior totalmente, estaba muy caliente y mojado, escuché un gemido bastante fuerte y me llevé un susto de muerte, creí que se había despertado pero no, seguía durmiendo, metí entonces dos dedos haber que pasaba y estos entraron perfectamente, no lo pensé entonces, convencido de que no se despertaría me situé sobre ella, apunté la cabeza de mi polla al centro de la raja y se la fui clavando lentamente, todavía con miedo a que se despertara, como todo seguía igual empecé a meter y a sacar mi polla lentamente ¡Aquello era divino! Era la primera vez que metía mi polla en el coño de una mujer y esta no me importaba que fuera mi propia madre, estaba tan excitado que sin querer me corrí en su interior, me fui al baño rápidamente y con papel higiénico fui limpiando y extrayendo el semen del interior de su coño, a ella debía de gustarle porque aún dormida agitaba sus caderas y gemía constantemente, sus gemidos tanto me excitaban que mi polla se puso como una barra de hierro a pesar de haberme corrido, también quise ver hasta donde llegaba ella, empecé a masajear sus tetas y a chupar de sus pezones que los tenía duros como piedras. Mis amigos me decían que a las mujeres les gusta mucho que las coman el coño y yo estaba dispuesto a pasar por todas las experiencias así que con un poco de reparo en principio acerque mi boca a su rajita, el olor que desprendía era afrodisíaco, sin pensarlo empecé a recorrer con mi lengua toda la rajita, por todos lados al encontrar el clítoris totalmente duro, lo cogí con mis labios y empecé a chuparlo, ella entonces empezó a temblar y a gemir muy fuerte y de su coño brotó un torrente de líquidos. Seguía durmiendo pero en su rostro había una sonrisa de satisfacción que era todo un poema, yo no podía mas por lo que volví a situarme sobre ella y le ensarté mi polla hasta el útero, con cuatro pistonazos empecé a correrme como un loco, entre sus flujos y mi semen tenía el coño totalmente encharcado, procedí a limpiárselo nuevamente, le coloqué las braguitas y el camisón procurando dejarla tal cual la había encontrado, salí del camarote, quité el seguro de la puerta de comunicación con el camarote de mi tía, me acosté y dormí plácidamente hasta que me despertaron. </p>
<p>       Durante el día observé que mama andaba como inquieta y a veces me miraba fijamente, como pensativa, cuando la sorprendía mirándome ella rápidamente cambiaba la vista, en ningún momento llegó a decirme algo que pudiera ser sospechoso, eso si andaba contenta como unas castañuelas, irradiaba satisfacción por todos sus poros. </p>
<p>       Dejé pasar un par de días y esta vez le tocó a mi tía, repetí los pasos de la vez anterior pero al contrario, aseguré la puerta del camarote de mi madre y me introduje en el camarote de la tía, al igual que mi madre estaba cubierta con el edredón, al retirárselo me quedé pasmado con la boca abierta, mi tía solo tenía puestas unas braguitas, su cuerpo era sensacional, las tetas redonditas con los pezones perfectamente centrados y derechitos, una barriguita totalmente lisa y unas caderas rotundas, por lo que se veía a través de las braguitas un pubis gordito con un monte de Venus perfectamente arregladito, por los laterales de su braguita no salía ni un solo pelo, las piernas largas con unos muslos propicios al manoseo, en fin que mi tía estaba para comérsela. Le abrí la boca y la besé metiendo mi lengua en su interior, sabía delicioso, luego acaricié sus tetas y chupé sus pezones igual que un bebé, ella empezó a emitir ligeros gemidos, mientras chupaba de sus pezones con una mano acariciaba su coño sobre la braguita y cada vez gemía mas, pase mi lengua por toda su barriguita mientras mis manos y dedos sobaban sus tetas y pezones, baje y quité sus bragas, tenía un coño sensacional, los labios los tenía ligeramente abiertos, y el clítoris lo tenía totalmente excitado, al exterior de los labios vaginales asomaban ya sus flujos, aproximé mi boca a la rajita y empecé a lamer, introduje dos dedos en el interior de la vagina y empece a chupar su clítoris, ella empezó a tener como calambres por todo el cuerpo y en un momento que fije mi vista en su cara me dio la sensación de que me estaba mirando, de pronto tubo un espasmo muy fuerte y empezó a correrse de una forma tremenda, volví a fijar mi vista en su cara y ella permanecía con los ojos cerrados, su respiración era ligeramente agitada pero se notaba que dormía, yo meneaba mi polla mirándola ella, deje pasar un rato a que se calmara y entonces separé sus piernas, me introduje en medio, apunté mi polla y suavemente se la fui introduciendo, ella empezó a suspirar, elevó sus piernas y las cruzó sobre mis caderas&#8230; </p>
<p>-    Así mi amor, métemela toda, hasta el fondo cariño, no pares mi vida, me estas matando.   </p>
<p>Yo estaba  asombrado, todo esto lo hizo y dijo totalmente dormida, la excitación que me produjo fue total y empecé a correrme y ella entre sueños y seguramente al notar el calor del semen entre gemidos se corrió también. Al igual que con mi madre la limpié bien la vagina para que no quedaran huellas y me retiré a dormir tremendamente satisfecho. </p>
<p>      Al siguiente día mi tía dijo a mi madre que tenían que hablar&#8230; </p>
<p>-  ¿Qué ocurre?&#8230; Dijo mi madre. </p>
<p>-  Algo extraño me pasó anoche, en principio me pareció que soñando alguien me hizo una mamada como nadie me la hizo en mi vida, en un momento me pareció que el que me la estaba haciendo era José Mari, pero era tan rico y la echaba tanto de menos después de tanto tiempo sin hacer el amor que me abandoné totalmente, me corrí como una desesperada, luego el mismo que me hizo la mamada se montó sobre mi y me introdujo suavemente una polla bastante superior a la que tenía mi marido, me dio tanto placer que cuando el se corrió yo me corrí otra vez, te repito, en principio creí que había sido un sueño pero esta mañana revisándome la vagina me encontré un pequeñito rastro de semen. </p>
<p>-  Luego es lo mismo que me pasó a mí hace tres días, no me atreví a decirte nada pero la historia es la misma, cuando me desperté por la mañana tenía una sensación extraña por todo el cuerpo pero al mismo tiempo estaba relajadísima, notaba un cosquilleo muy agradable en el coño, también me hice una revisión y no encontré nada extraño excepto que lo tenía mas dilatado de lo normal y no podía entenderlo. </p>
<p>- ¿Tu crees que José Mari de alguna forma nos drogó y violó? </p>
<p>- No solo lo creo, ahora estoy segura. </p>
<p>- ¿Qué vamos hacer? </p>
<p>-  ¿A ti que té a parecido la función? ¿Te gustaría sentirlo en vivo? Porque yo cada día tengo mas ganas. </p>
<p>-  ¡Por Dios Margarita! ¡Que  es tu hijo! </p>
<p>- Si pero la cosa ya está echa, él hizo con nosotras lo que le vino en gana sin pensar que éramos su madre y su tía. </p>
<p>- ¡Bien! ¿Qué haremos? </p>
<p>- A partir de hoy las dos estaremos muy pendientes de lo que hace en la cena, estoy segura de que es cuando nos droga, en cuanto alguna de las dos detecte la maniobra buscará la forma de distraerle y cambiarle el plato o el vaso, lo que el utilice para drogarnos a nosotras y en cuanto le haga efecto hablaremos ¿De acuerdo? </p>
<p>Esa misma noche yo tenía previsto meterle la polla hasta la garganta a mi madre y follármela a morir así que aprovechando un descuido de ella deje caer la pastillita en su sopa y en ese momento preciso mi tía me dice&#8230; </p>
<p>-  José Mari&#8230; ¿Serias bueno y me traes el salero? Esta sopa la encuentro muy sosa. </p>
<p>-  Por supuesto que sí tiíta. </p>
<p>Me levanté y no pude ver la sonrisa de zorras que ellas lanzaron, Teresa cogió el plato de su hermana y lo cambió por el mío&#8230; </p>
<p>- Esta noche te tocaba a ti otra vez. </p>
<p>- Y tocará, pero a las dos&#8230; ja, ja, ja&#8230; </p>
<p>- Ten la sal tía. </p>
<p>- Muchas gracias cariño, eres muy amable. </p>
<p>Las dos me miraba muy sonrientes y yo con el plato de la sopa delante miraba la boca de mi madre abierta tragándose mi polla hasta la garganta. Sobre la media hora me entro un sueño infernal, no podía entenderlo, las miraba a ella y se reían, les pedí disculpas me dirigí al camarote y según entre me quedé profundamente dormido sobre la cama sin darme tiempo siquiera a desnudarme. </p>
<p>      Me desperté y me encontré totalmente en pelotas en la cama de mama, ella estaba a mi lado con el camisón puesto pero con el coño al aire, mi tía estaba en la puerta de comunicación de pie con los brazos cruzados sobre el pecho en bragas y sujetador&#8230; </p>
<p>- ¿Qué pasa ? ¿Qué hago yo aquí? </p>
<p>- Eso me pregunto yo cariño&#8230; ¿Qué haces tu aquí en mi cama y en pelotas? ¿Por qué estoy yo así sin bragas si cuando me acosté las tenía puestas? </p>
<p>Yo estaba desconcertado de todo, no me acordaba de nada ¿Cómo era posible aquello? De todos modos al ver el coño desnudo de mama y a Tere prácticamente en pelotas sin poder evitarlo mi polla empezó a estirarse y a mas velocidad de lo que yo quisiera, Tere mondándose de risa dice&#8230; </p>
<p>-  Mira Margarita que cosa más linda está surgiendo ahí abajo en la entrepierna de José Mari. </p>
<p>-  A ver, a ver, déjame ver eso&#8230; ¿Me dejas que lo toque hijo? </p>
<p>Yo no sabia que hacer ni que decir, estaba totalmente desconcertado, Teresa se acercó a la cama&#8230; </p>
<p>-  Margarita ¿Me dejas a mi tocarlo un poquito? </p>
<p>- Claro que si hija, esto es para las dos. </p>
<p>Yo no entendía nada, la tía Tere cogió mi polla y de un bocado se la tragó, era la primera vez que alguien me chupaba la polla y sabía divino, a partir de ahí ya no me importó lo que pasara, mama se quitó el camisón, se colocó sobre mi cara y me dice&#8230; </p>
<p>- Hijo ¿No era esto lo que querías? Es todo tuyo&#8230; Tómalo. </p>
<p>Mama me colocó su coño sobre la boca, con mis manos la tomé de las nalgas y comencé una chupada de coño como en su vida le harían otra, en un momento introducía mi lengua todo lo que daba de sí en su agujero y en otro chupaba con fruición su clítoris, Tere no paraba de chupar mi polla, simultáneamente ambos empezamos a descargar entre alaridos, mama en mi boca y yo en la de Tere. Tere siguió lamiendo y no permitió que se encogiera, se había quitado las bragas y el sujetador, se colocó sobre mí y fue bajando lentamente su coño sobre mi erecta estaca, esta la fue penetrando lentamente entre suspiros de ella, mama nos contemplaba complacida mientras se sobaba las tetas con una mano y con la otra se introducía un par de dedos dentro de la vagina, yo al verla le dije&#8230; </p>
<p>- Ven mama, déjame que te coma el coño otra vez. </p>
<p>Ella sin pensarlo dos veces se volvió a colocar sobre mi cara, luego de un buen rato Tere pidió a su hermana cambio de sitio por lo cual mama se clavó mi estaca hasta la empuñadura y Tere me dio su coño, cogí el clítoris de mi querida tía con los labios y comencé a chupárselo, mama daba unas sacudidas tremendas sobre mi polla, empecé a convulsionarme, teresa gritaba y dejaba caer sus espesos flujos sobre mi boca y mama dio un alarido que debió escucharse en todo el barco, simultáneamente nos habíamos corrido los tres. Los tres nos quedamos tumbados sobre la cama, yo en medio de las dos, las dos me acariciaban amorosamente y el resto del tiempo que nos quedaba de crucero nos lo pasamos follando y disfrutando de nuestros respectivos cuerpos, lo peor vino después, al finalizar el crucero y regresar a casa en 15 días mama descubrió que estaba embarazada y la tía Teresa en menos de un mes dijo que también estaba embarazada, papa en principio quedó un poco mosca, pero luego empezó a reír y dijo&#8230; </p>
<p>-    No puedo sospechar nada raro porque sabía que en el barco no iban a viajar mas que ancianos, en Margarita no me extraña en absoluto, antes de salir le di una buena despedida y debí despistarme, en cuanto a ti Teresa no sabes cuanto me alegro, ese embarazo quiere decir que por fin has dejado de sufrir, me gustaría saber que tripulante fue el afortunado. </p>
<p>A los nueve meses nació una parejita, una niña mama y un niño Teresa, lo más increíble era el terrible parecido que tenían conmigo, pero como era el hermano y primito no pasaba nada, por supuesto a la primera ocasión que los tres teníamos nos lo pasábamos follando pero&#8230; Con muchas precauciones. </p>
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		<title>Webcams amateur eróticas</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Aug 2011 17:23:52 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><iframe scrolling="no" frameborder="0" src="http://banners.promocionesweb.com?id=153&#038;login=blogin&#038;lop=true&#038;color=000000" width="728" height="120"></iframe></p>
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		<title>El Accidente</title>
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		<pubDate>Thu, 18 Aug 2011 10:37:21 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Mi nombre es Carlos tengo 22 años, mi principal afición es el motociclismo, participo en carreras de 500 cc. Hace un par de meses, realizando unos entrenamientos en el circuito del Jarama, sufrí un aparatoso accidente golpeándome la cabeza contra una valla de protección. Debido al tremendo golpe, sufrí un derrame cerebral y me ingresaron [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es Carlos tengo 22 años, mi principal afición es el motociclismo, participo en carreras de 500 cc. Hace un par de meses, realizando unos entrenamientos en el circuito del Jarama, sufrí un aparatoso accidente golpeándome la cabeza contra una valla de protección. Debido al tremendo golpe, sufrí un derrame cerebral y me ingresaron en el Hospital en estado de coma.</p>
<p>         Mi familia está compuesta por mi madre y mis abuelos, mi madre tiene 37 años y lleva 1 divorciada de mi padre por causas que no vienen al caso, ella es una señora de lo más normal, ni guapa ni fea ni tampoco tiene un cuerpo espectacular pero es tremendamente agradable y cariñosa, ella prácticamente desde mi nacimiento tubo problemas con mi padre por lo cual volcó todo su cariño sobre mí y yo siendo único hijo estaba realmente enmadrado, la única mujer en el mundo que para mí existía esa era mi mama, en absoluto eso quiere decir que yo no conociese chicas, por mi condición de piloto de competición las conocía y en cantidad, a los 17 años dejé de ser virgen. Desde que se divorció vivimos con los abuelos (Padres de ella) Los abuelos tienen una posición muy desahogada, al ser ella hija única para ambos no existe el más mínimo problema. Para los abuelos fue una alegría tremenda el divorcio de su hija, nunca vieron con buenos ojos a su yerno, siempre le consideraron un vividor y desde luego no se equivocaron en absoluto. Los abuelos a mí me querían con locura sobretodo el abuelo debido a que yo tenía exactamente el mismo carácter, decía que era su mismísima copia y figura, aparte del carácter heredé en muy buena parte su físico, alto, fuerte y muy bien armado. </p>
<p>       Debido al accidente durante un mes estuve entre la vida y la muerte, al cabo de ese tiempo remitió la gravedad pero seguía en estado de coma, pasado algún tiempo recuperé el conocimiento pero no podía moverme ni me acordaba absolutamente de nada, solo me apetecía dormir, cuando abría los ojos al no reconocer a nadie ni entender nada de lo que pasaba a mí alrededor seguía durmiendo, me llamaba la atención una señora que constantemente día y noche estaba a mi lado me acariciaba y me hablaba de una forma tremendamente cariñosa y no hacía mas que llorar, me visitaba una pareja de ancianos todos los días, se les veía realmente preocupados.<br />
<span id="more-400"></span><br />
      Todo el personal sanitario se portaba conmigo maravillosamente bien, sobretodo una enfermera rubia, la  pobrecita era todo dedicación hacia mi persona, le encantaba lavarme especialmente mi hermoso Pene a este le dedicaba una especial atención, lo lavaba y acariciaba con una delicadeza tremenda, yo diría que estaba enamorada de él, esta enfermera, Sofía que así se llamaba le decía a la señora que estaba conmigo constantemente que cuando a ella le tocase guardia nocturna no era necesario que se quedase, ella me cuidaría perfectamente. La señora un día acepto por lo visto se encontraba muy cansada y a parte debía arreglar algunas cosas en casa por lo cual dejó mis cuidados a cargo de Sofía, debo aclarar que por la posición económica de los abuelos yo tenía una habitación para mi solo por lo cual gozaba de una cierta intimidad. Una noche noté una sensación extraña, algo que me agradaba pero al mismo tiempo no entendía que era lo que me pasaba, muy despacio abrí los ojos, Sofía estaba sentada en mi cama y me acariciaba suavemente el pene, seguramente y debido al accidente yo había perdido en cierta manera la sensibilidad sexual las caricias me agradaban pero no me excitaban precisamente, mi pene mide 23 centímetros tanto en posición de reposo como en estado de firmes por lo cual para ella era muy agradable acariciarle aunque estaba en posición de reposo, ella debía excitarse mucho porque una de sus manos alternaba las caricias entre sus hermosos muslos y una teta que se había sacado fuera del sujetador. Una noche todo cambió para mí, al igual que las noches precedentes ella acariciaba dulcemente mi Pene pero esta vez  se inclinó sobre él y comenzó a acariciarlo con su boca y lengua, su boca estaba tan caliente y su lengua lamía con tanta suavidad que las sensaciones comenzaron a inundarme de golpe, en mi cabeza comenzaron a destellar pequeñas lucecillas y mi cuerpo comenzó a sentir una serie de pequeñas descargas eléctricas, de pronto mi Pene comenzó a elevarse majestuosamente en ese momento ella me miró a la cara y sonrió con dulzura yo cerré los ojos para permitirle que siguiera, ahora sentía verdadero placer, Sofía se quitó las bragas, introdujo dos dedos en su Vagina y siguió chupando y lamiendo aquella hermosa herramienta, después de un buen rato se subió a la cama y se colocó de cuclillas sobre mi Pene, lo cogió con la mano y lo guió directamente a su fuente de placer, en cuanto lo encajó en la entrada comenzó a dejar caer lentamente su cuerpo sobre él hasta que se lo introdujo totalmente, soplaba como una gata en celo y lo que yo sentía era algo indefinido pero maravilloso, no recordaba haber sentido nada semejante en mi vida, bueno no recordaba nada, lo que pasaba por mi cuerpo era una sensación maravillosa. Sofía comenzó a subir y a bajar su culo a mayor velocidad, comenzaron de nuevo a brillar las lucecillas en mi cerebro y de repente estalló como un relámpago, algo comenzó a salir a gran presión de mi Pene produciéndome un placer extraordinario, mientras Sofía se mordía los labios para no gritar de placer, ella también sentía lo mismo que yo. Se levantó rápidamente, se colocó las bragas a toda prisa y salió corriendo de la habitación. Sofía no volvió a cuidarme, nunca supe  porque pero a partir de ese día algo había cambiado en mí, ahora me despertaba muy a menudo con mi Pene totalmente erecto y muchas veces estaba tan tieso que me producía dolores intensos. La señora a la falta de Sofía comenzó a quedarse todas las noches conmigo, era muy cariñosa, me acariciaba y me hablaba constantemente de cosas que no entendía, me decía que ella era mi mama, que tenía que recordarla y yo por mas que me esforzaba no sabía que significaba eso de mama ni sabía que era lo que tenía que recordar. Una noche me desperté con una erección terrible, el Pene me dolía y comencé a quejarme, la señora se despertó y me preguntó que era lo que me estaba pasando, encendió la luz, al fijarse en mi Pene y la tamaña erección que tenía se tapó la boca con sus manos, los ojos desorbitados&#8230; </p>
<p>- ¡Dios mío! Cómo estas querido&#8230; ¿Te duele?. </p>
<p>En esos días yo no hablaba absolutamente nada y aparte de las erecciones del Pene solo hacía algún que otro gesto, era lo único que mi cabeza conseguía coordinar, por lo cual le hice un gesto afirmativo con la cabeza y lancé un gemido, ella se quedó dudando mirándome fijamente, yo no entendía él porque no hacía lo mismo que me había hecho Sofía para aliviarme, acercó su mano dubitativamente y cogió mi Pene soltándolo otra vez rápidamente, yo estaba totalmente desconcertado, lancé otro gemido y parece que una lágrima afluyó a mis ojos, ella entonces con toda decisión volvió a cogerlo y su mano comenzó a deslizarse suavemente, arriba, abajo, me lanzó una sonrisa, se levantó rápidamente fue al baño y regresó con una toalla, yo no entendía para que era, luego lo entendí, ella cogió mi Pene otra vez y su mano siguió con sus dulces movimientos, la sensación que yo sentía no era la misma de cuando Sofía me lo hizo con la boca y mucho menos cuando lo metió en el agujero que ella tenía, de todos modos la sensación era muy placentera y las lucecitas comenzaron de nuevo en mi cerebro, ella debió intuir lo que me pasaba porque aceleró sus movimientos y de pronto comenzaron a salir unos potentes chorros de un líquido espeso, yo gemí muy fuerte y me quedé casi sin conocimiento, debió ser poquito tiempo, la señora llorando acariciaba y besaba toda mi cara, abrí los ojos y ella lanzó un suspiro de alivio y satisfacción&#8230; </p>
<p>-   ¿Cómo estas querido? ¿Cómo te sientes? </p>
<p>Yo hice un gesto que debió parecer una sonrisa, ella me dio un beso en la frente&#8230; </p>
<p>-   Duérmete cariño mío, mama estará siempre contigo y hará por ti todo lo que necesites. </p>
<p>Muy relajado y con las sensaciones de las caricias que aquella señora me prodigaba, quedé profundamente dormido. </p>
<p>    Los médicos del Hospital consideraron que por comodidad para mi y la gente que me rodeaba, era preferible seguir la terapia de recuperación en casa, por lo cual prepararon una habitación especialmente acondicionada para que pudiésemos estar cómodos la señora y yo, ella seguiría conmigo día y noche. La segunda noche en casa volví a despertarme con el Pene duro como una piedra, lancé un gemido y la señora se despertó al igual que la vez anterior me cogió el pene con su mano y comenzó a moverlo delicadamente, pero esta vez noté algo raro, ella estaba agitada, su mano estaba metida en medio de sus piernas y en cuanto aceleró el movimiento de su mano sobre mi pene su otra mano aceleró los movimientos también  de modo que cuando yo comencé a largar aquellos chorros de líquido blanco ella lanzó un gemido apagado dejando caer su cabeza sobre mi pecho y mirando fijamente mi Instrumento, enseguida me limpió y se acostó a dormir, yo me quedé dormido también. Pasaron dos días, la señora me había dado de comer (Yo solo no podía) y pasado un tiempo yo noté molestias en mi Pene, sin mas este se estaba levantando y comenzó a hacer una gran carpa en la sábana, la señora se fijó y me la retiró de encima, el Pene quedó rígido apuntando al techo, ella se quedó mirándolo fijamente y con una de sus manos se acarició los pechos sobre el suéter que tenía puesto, bajó la sábana y salió de la habitación, a los pocos minutos regresó y cerro la puerta con llave, me quedé asombrado la señora se quitó el suéter y el sujetador, tenía una tetas gruesas y firmes con unos grandes pezones totalmente erectos, mi asombro siguió en aumento cuando la señora volvió a retirar la sábana pero en lugar de acariciar mi pene con la mano esta vez lo hizo con la boca como había hecho aquella vez Sofía y mientras chupaba afanosamente mi pene ella se acariciaba sus hermosas Tetas, esta vez un gran chispazo iluminó mi cerebro y sin mas empece a descargarle grandes chorros de líquido blanco en su boca, ella la retiró rápidamente y su cara se puso perdida, esta vez si creo que realmente lancé una sonrisa&#8230; </p>
<p>-    De modo que te hizo gracia ponerme así de perdida ¡He bandido! </p>
<p>Ella se limpió y seguidamente salió de la habitación, yo estaba incómodo, recordaba cuando Sofía después de hacérmelo con la boca se metió mi pene en su agujero y me había gustado tanto, notaba algo confuso pero obsesivo, comenzaba a tener reacciones casi inconscientes, sin saber como a veces realizaba movimientos y mi cabeza comenzaba a coordinarlos, comenzaba a tener sensaciones cada vez más fuertes y ahora mi Pene comenzaba a reaccionar solo con mirar a la señora. Una tarde la señora estaba leyendo un libro sentada en un sillón situado al lado de mi cama, lo que leía debía ser excitante porque abrió sus piernas y una de sus manos acarició sus muslos suavemente, fue subiendo su mano lentamente hasta llegar a sus bragas, yo la estaba viendo y en mi cabeza comenzaron a saltar chispazos, mi Pene comenzó a levantarse de improviso y sin poder evitarlo lancé un gemido, ella elevó su mirada del libro y la dejó clavada en la carpa que hacia mi Pene, dejó el libro y levantó la sábana, acarició suavemente mi Pene con la punta de sus dedos, como pensativa, dudando de lo que haría, sin mas se desnudó totalmente, al igual que había hecho Sofía se subió a la cama, se colocó sobre aquella barra candente y con su mano la condujo directamente a su agujero, muy lentamente, parecía que le dolía, bajaba un poquito, paraba, subía y volvía a bajar hasta que le entró totalmente, entonces empezó a bajar y a subir suavemente, su agujero me emitía pequeñas vibraciones, mi cabeza comenzó a entrar en ebullición y comencé a gemir, las luces en mi cerebro cada vez se hicieron mas brillantes, mis manos comenzaron a elevarse lentamente y comenzaron a acariciar aquellas preciosas Tetas, la señora puso los ojos como platos, lanzó una gran sonrisa y sus movimientos se aceleraron, simultáneamente los dos comenzamos a gemir de placer, los dos tuvimos un orgasmo maravilloso&#8230; </p>
<p>-  ¡Hijo! ¡Hijo mío! Esto es irracional y prohibido pero hoy me hiciste inconscientemente la mujer más feliz del mundo. </p>
<p>Yo la miraba fijamente y mi mente comenzó a recordar y dar órdenes a mi boca&#8230; </p>
<p>-  ¡Mama! ¡Tu me has curado! </p>
<p>Al escuchar aquello ella que todavía seguía sobre mí pegó un salto y se bajó de la cama&#8230; </p>
<p>-  Carlos, hijo mío ¿Fuiste tú el que habló o fue mi imaginación que me hizo escuchar esas palabras? </p>
<p>-   Fui yo mama, ya puedo recordar, mi cerebro al recibir las descargas del tremendo placer que me diste reaccionó como si de pronto se le sacase un tapón y se despejase. Secretamente siempre te he deseado y ahora después de haberte entregado tú y cumplirse mi sueño creo que fue lo que aceleró mi curación, aunque te diré que la curación la inició una enfermera rubia en el Hospital. </p>
<p>Mama me lavó y a continuación se lavó ella se puso unas bragas y un sujetador y se sentó en mi cama&#8230; </p>
<p>-  Cuéntame cariño ¿Qué fue lo que te hizo Sofía? </p>
<p>Empecé a relatarle desde el principio, al recordar aquellos hechos, comencé a excitarme, como algo natural según le relataba cogí a mama de los hombros y la recosté sobre mí, casi inconscientemente mis manos comenzaron a acariciar suavemente sus pechos, ella se pegó mas a mí y mientras una mano seguía acariciando sus pechos la otra fue bajando lentamente sobre su terso vientre, que placer me producía acariciar su Vagina sobre sus braguitas, ella alargó su mano y comenzó a acariciar mi Pene, su mano se deslizaba suavemente a lo largo de aquella barra, mientras yo seguía relatando la terapia de Sofía, al finalizar el relato mama me dijo&#8230;   </p>
<p>-  A Sofía una noche la sorprendieron masturbando a un paciente y la expulsaron del Hospital, lo que no cabe duda es que ella inició tu recuperación por lo cual habrá que localizarla y compensarla. </p>
<p>Dicho esto mama comenzó a besarme por todo el pecho con enorme cariño y fue bajando lentamente hasta que cogió mi barra ardiente y comenzó a besarla y darle ligeras chupaditas, yo pedí a mama que se girara para poder acariciar su conejito, ella se giró, le quité las bragas y por primera vez en mi vida vi un coño en toda su dimensión, su perfume me embriagaba con mis dedos separé aquellos hermosos labios, el pensar que hacia unos cuantos años yo había salido por allí me excitaba hasta el paroxismo, acerqué mi boca a aquella adorable abertura y la besé tiernamente, mama dio un respingo era la primera vez que alguien le besaba la vagina, mis labios recorrieron toda aquella grieta con mucha delicadeza, su clítoris comenzó a crecer de una forma desmesurada, lo atrapé con mis labios y chupé como un desesperado, mama se retorcía al igual que una serpiente, de pronto se tensó, dejó escapar un gemido profundo y mi boca se llenó de un líquido espeso y dulzón, mama tubo un orgasmo formidable yo entonces bastante torpemente, todavía no coordinaba bien mis movimientos me coloqué sobre ella, ella cogió con su mano mi Pene y lo situó en la entrada de su vagina, bastó empujar suavemente y comenzó a deslizarse por aquel túnel adaptándose a el cómo si fuese un guante, a los pocos segundos mi cuerpo comenzó a recibir descargas eléctricas, mis nervios se tensaron y comencé a inundar el cuenco materno de una forma inusitada, fue tan tremendo el orgasmo que sufrí un desmayo, mama me recostó en la cama con gran delicadeza, cundo abrí los ojos ella me acariciaba y besaba con tremenda dulzura. </p>
<p>    A partir de esa fecha mi recuperación fue vertiginosa para asombro de todo el mundo sobre todo los médicos que no podían entender como me había recuperado tan rápidamente, los abuelos estaban radiantes de felicidad, al tener a su nieto casi totalmente curado se marcharon en un viaje que hacía mucho tiempo tenían programado y habían aplazado debido a mi accidente por lo cual mama y yo estábamos en la gloria hasta un día en que yo le dije que quería coger la moto, ella se puso muy seria y no dijo nada. Desde que se habían marchado los abuelos dormíamos juntos en la misma cama, esa noche ella se fue a su habitación, yo muy desconcertado la llamé y no me contestó, casi llorando volví a llamarla, ella entonces me abrió la puerta&#8230; </p>
<p>-   Atiende bien lo que voy a decirte Carlos, si vuelves a coger la moto dejas de ser mi hijo y lo que posiblemente sea peor para los dos dejaras de ser mi amante para siempre, no quiero volver a sufrir lo que he sufrido ya, si quieres seguir conmigo tienes que jurarme dejar las motos para siempre. </p>
<p>Por supuesto y con enorme dolor de corazón le juré dejar las motos y además lo he cumplido, la quería demasiado como para perderla. Después del juramento nos acostamos juntos he hicimos el amor con dulzura, como dos verdaderos enamorados.</p>
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		<title>Mi Cuñada</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Aug 2011 10:35:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Esto que les voy a contar, queridos lectores, no es producto de una gran imaginación, sino una realidad inesperada, aunque no por ello menos deseada. Les diré que soy un &#8220;Joven&#8221; de 37 años, y llevo 11 felizmente casado. Pese a ello, siempre he sido &#8220;mujeriego&#8221;, es decir que me encantan las mujeres, en general [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esto que les voy a contar, queridos lectores, no es producto de una gran imaginación, sino una realidad inesperada, aunque no por ello menos deseada. Les diré que soy un &#8220;Joven&#8221; de 37 años, y llevo 11 felizmente casado. Pese a ello, siempre he sido &#8220;mujeriego&#8221;, es decir que me encantan las mujeres, en general de todos los tipos y colores, aunque siempre me han tirado más, las de carnes generosas, y cuando digo carnes, me refiero a las que poseen mucha pechonalidad, buenas posaderas y muslos bien dotados. Pues bien, he aquí que mi cuñada cae de lleno en este tipo. Al principio, cuando estaba de novio con mi mujer, ella se mostraba cuando coincidíamos en el apartamento de la playa, muy suelta, con una camisa bajo la cual no llevaba nada, por aquello del calor, notándose perfectamente sus suculentos pechos y las grandes bragas que lleva. No lo había dicho, pero mi cuñada tiene hoy 50 años. Eso me ponía nervioso, pero pensaba, o al menos me esforzaba por pensar, que ella lo hacía por la confianza que me tenía, y por aquello de que soy un buen chico. Con el tiempo me casé, y el contacto con mi cuñada se hacía un poco más picante. Ella, por aquello del volumen de su cuerpo, se rozaba conmigo muy frecuentemente, notando yo con mi codo, el contorno de sus pechos, contacto que yo no evitaba, al contrario, lo intentaba prolongar de la forma más disimulada posible, sin que ella me dijera nunca nada.</p>
<p>Pero el otro día, y con ocasión de una jornada de playa, ella, que le gusta más el agua que a los patos, me propuso darnos un baño, mientras mi mujer, con mi concuño y mi suegra se relajaban en la arena, a la sombra. Ya en el agua, y algo alejados de la orilla, donde batían menos las olas, comenzamos a hablar, y yo como había notado anteriomente que mis cuñados estaban algo serios uno con otro, me pareció oportuno preguntarle desde cuando no tenía una sesión de sexo como Dios manda, a lo que ella suspiró y confesó que hacía más de un año. Que su marido solo le preocupa el cuidado de un jardín que tienen, y las reuniones en la junta de un club deportivo a la que pertenece, por no decir los partidos de fútbol que televisan toda la semana. Yo sin dejar el tema, le dije que no me parecía justo, que una mujer que está en la flor de la vida, dejara de gozar los años que le quedan para hacerlo, a lo que ella se sonrió, diciendo que eso era muy fácil decirlo, pero que donde iba ella a encontrar alguien con quien desfogarse. Yo no sabía si me quería tomar el pelo, o solo quería tantearme, así que como el que no quiere la cosa le solté que yo estaría encantado de probar. Entonces ella se me acercó, poniendo sus pechos a menos de dos palmos de mi cara, a los que instintivamente miré, notándolo ella de inmediato. Me preguntó por mi mujer, que  qué iba a pensar si se entera, y yo le dije que no tenía por que; además ella es muy poco exigente en cuanto a sexo se refiere, es de esas mujeres que pueden vivir perfectamente sin sexo. Al tiempo que le decía eso, le comencé a acariciar sus pechos, por debajo del nivel del agua, para que no notaran nada desde la orilla, a lo que ella respondió con un masaje a mi pene sobre el bañador, que me la dejó más tiesa que un mástil. Le dije que no comenzara nada que no estuviera dispuesta a acabar. Ella me dijo que esa tarde, tendríamos oportunidad puesto que su marido se iría pronto a &#8220;trabajar&#8221; en su jardín, y tendríamos 3 ó 4 horas para nosotros. A mi suegra, que vive con ella, le pondría unas gotitas de tranquilizante para dormir, y listo. Yo por mi parte le dije a mi mujer, que salía a caminar, como de costumbre más o menos 2 horas. A eso de las 4 de la tarde, me fui al apartamento de mi cuñada.<br />
<span id="more-402"></span><br />
 Al entrar ya me estaba esperando con su camisa larga y sin nada debajo, esta vez ni siquiera sus bragas. Pude comprobar como mi suegra dormía plácidamente en su butaca, y sin rodeos me  fui hacia mi cuñada, abrazándola y besándola, mientras mi mano recorría su espalda, su espléndido culo, y sus pechos. No sabía por donde empezar, así que nos fuimos a su dormitorio, despojándome de toda mi ropa. Mi pene estaba como nunca, y ella comenzó a besarlo, mientras parecía que me pesaba con sus manos mis testículos. Yo quería participar más, así que la levanté y nos tumbamos en la cama, comenzando con un 69 de película. Ella tiene una vagina bien rodeada de vello, así que era como estar chupando un peluche, pero con un calor y acidez suprema. Mi lengua no paraba de rodearle el clítoris, mientras ella movía sus caderas en señal de aprobación, chupando mi pene hasta la base. Cuando ya estuvo bien mojada, yo diría que chorreante, la puse en cuatro, y me situé detrás de ella, mientras la penetraba muy despacio, aunque ella me pedía que la penetrase de una vez. Cuando la tuve bien dentro, asiéndola por sus caderas comencé a bombear, y créanme que nunca he gozado tanto como en esos momentos en que veía sus posaderas recibiendo a mi polla. La soltaba, amasaba sus pechos, llegando ella al segundo de sus orgasmos, que se sucedían casi seguidos, hasta que no aguanté más y me corrí dentro de ella, pero sin que se me bajara la erección, así que le di la vuelta y seguí dándole por su vagina, más suave, pero continuado, chupándole sus pechos, besándola. Le pregunté si había hecho sexo anal, y me dijo que no, que siempre quería probar, pero a su marido le parecía una cochinada, así que la volví a poner en cuatro, untándole su ano con sus propios jugos, metiéndole un dedo, girándolo, y luego dos, hasta que lo intenté con mi pene, cuya cabeza entró facil, no así el resto. Ella aguantaba, suspiraba, al principio de dolor, y poco a poco de placer, cuando la tuve dentro, sentí como sus músculos se relajaban y al mismo tiempo se tensaban en torno a mi pene, y comencé a follarla por su culo, durante al menos 15 minutos. Fue espectacular ver ese culo como se meneaba con mi polla dentro. Ella tuvo como tres orgasmos más, hasta que acabé, inundando su interior con mi semen. Nos quedamos quietos por unos minutos, hasta que se contrajo mi pene, dejando al descubierto un ano bien abierto, y chorreante. Luego de descansar un rato, nos levantamos y vestimos, ella con solo su camisa y yo con mis pantalones de yoging y camisilla, y nos dirigimos a la cocina a tomarnos un café. Una vez allí, mientras ella preparaba la cafetera, no pude contenerme, y sin más se la clave en su chocho, y así de pié, comenzamos a follar nuevamente, hasta corrernos rápidamente. Límpiamela, le dije, y me la empezó a chupar hasta dejarla bien limpia, y mientras yo le metía 3 dedos en su vagina, los cuales limpió también después, saboreando sus jugos y mi semen. Nos hemos propuesto seguir con esto, pero no muy seguido, para no levantar sospechas. Además así disfrutamos más de nuestros encuentros. </p>
<p>Tengo que decir que es lo más gratificante el poseer a una mujer así, madura, sensual, ardiente, y que pertenece a otro. Como pueden comprobar, el morbo me atrae. Y en este caso, todo queda en familia. Espero que esta relación continué, pues me enriquece mucho.</p>
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		<title>El Novio De Mi Hermana 5</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Jul 2011 10:33:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Tiestes]]></category>

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		<description><![CDATA[Pasó una semana sin tener más noticias de Raúl. Durante ese tiempo las relaciones con mi hermana, su novia, cambiaron completamente. Dejó de portarse conmigo como una borde y pasó a ser extraordinariamente amable. Es como si estuviera a punto de pedirme algo. Está claro de que el hecho de que me viera mientras yo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Pasó una semana sin tener más noticias de Raúl. Durante ese tiempo las relaciones con mi hermana, su novia, cambiaron completamente. Dejó de portarse conmigo como una borde y pasó a ser extraordinariamente amable. Es como si estuviera a punto de pedirme algo. Está claro de que el hecho de que me viera mientras yo se la metía a su novio por el culo había cambiado completamente la imagen que ella tenía sobre mí. </p>
<p>Una tarde estábamos en casa los dos y comenzamos a jugar pegándonos. Mitad en broma mitad en serio nos agarrábamos luchando, nos hacíamos cosquillas e incluso nos golpeábamos. Esta vez, a diferencia de otras, yo notaba que mi Susana buscaba el contacto cuerpo a cuerpo. Sentía como procuraba restregarse contra mí. Con tanto magreo se me acabó empinando, y como llevaba un pantalón corto de deportes se me puso que parecía una tienda de campaña. </p>
<p>A pesar de mi evidente erección seguimos con el juego. En un determinado momento mi hermana paró y me dijo: </p>
<p>  &#8211; Jorge, eres un guarro. Mira como se te ha puesto. Eres un vicioso. Se lo voy a decir a mamá </p>
<p>Me dejó plantado y se marchó al cuarto de baño. Estaba muy claro que no tenía la menor intención de decírselo a nadie. </p>
<p>De cara al fin de semana me llamó Raúl. </p>
<p>  &#8211; Oye, el sábado estarán mis padres fuera toda la tarde. ¿Te apetece venir a mi casa? </p>
<p>   &#8211; Sí, por supuesto<br />
<span id="more-404"></span><br />
   &#8211; Les he pillado a mis padres una peli  porno. </p>
<p>   &#8211; De puta madre </p>
<p>   &#8211; Oye, he pensado en invitar también a tu hermana </p>
<p>   &#8211; …..Bueno. ¿Y sabe ella que iré yo? </p>
<p>   &#8211; Si claro. Ya se lo había preguntado antes. Le parece muy bien </p>
<p>Bueno, esa tarde podría ocurrir algo grande. Mi hermana, su novio y yo viendo una película porno, después de lo que cada uno sabíamos de los otros. Desde luego, la combinación era explosiva. </p>
<p>Al llegar la tarde Susana y yo nos fuimos juntos caminando a  casa de Raúl. Prácticamente, durante todo el camino no abrimos la boca. Los dos nos sentíamos muy cortados ante a perspectiva de lo que podría suceder esa tarde. </p>
<p>La película en cuestión era Las Edades de Lulú. Sin llegar a ser porno tiene una carga erótica tremenda. Nos pusimos a verla en su habitación. Los tres evitábamos hacer comentarios de lo que estábamos viendo. No obstante, era obvio que no nos resultaba indiferente. La tensión llegó a su máximo en unas escenas en que entre el novio y el hermano se follan a la protagonista, uno por delante y el otro por detrás. Estoy seguro que los tres nos pusimos a cien contemplando esa escena. </p>
<p>Raúl y yo lucíamos una erección de campeonato. Susana se metió con nosotros: </p>
<p>  &#8211; Joder, todos los tíos sois unos salidos. La tenéis los dos empinada </p>
<p>   &#8211; Ya, habría que ver como tienes tú de mojado el chichi, le dijo Raúl </p>
<p>   &#8211; Pues yo lo tengo muy bien, gilipollas </p>
<p>Cuando terminó la película Raúl tomó la iniciativa y nos propuso jugar a la botella. El juego consistía en que nos sentáramos en círculo e hiciéramos girar la botella en el medio. El que estuviera más cerca de la boca cuando esta se parara debería quitarse una prenda. Si se quedaba orientada a alguien al que ya no le quedaran prendas tenía el derecho de pedir a los otros que hicieran lo que él quisiera. </p>
<p>Para mi sorpresa mi hermana no puso ninguna objeción al juego, por lo que comenzamos a jugar. </p>
<p>Poco a poco fueron volando las prendas. La primera maravilla a la vista fueron las tetas de Susana. Por segunda vez en mi vida puede observar esas fantásticas pirámides coronadas por unos oscuros y erizados pezones. Pronto estuvimos los tres  desnudos, Raúl y yo con nuestros atributos apuntando al cielo. </p>
<p>Cambió entonces la dinámica del juego. Le tocó la boca de la botella a Raúl y él debería ordenarnos algo a Susana y a mí. </p>
<p>  &#8211; Pues tienes que cogérsela a Jorge y bajarle la piel hasta que le salga toda la punta </p>
<p>Mi hermana delicadamente me la agarró y deslizó la piel hacia abajo. Era la primera vez que Susana me la tocaba. Con sus delicadas manos me hizo sentir en la gloria. Los segundos que tardó en descubrirme el glande se quedarán para siempre grabados en mi memoria. </p>
<p>Le tocó el turno de ordenar a mi hermana y le ordenó a Raúl </p>
<p>  &#8211; Pues tú tienes que chupársela durante un minuto </p>
<p>Raúl empezó a mamármela. Mientras me moría de gusto no dejaba de mirar fijamente a los ojos de Susana. Nos estábamos diciendo con la mirada lo que nos deseábamos el uno al otro. </p>
<p>Me tocó el turno a mí. </p>
<p>  &#8211; Tienes que chuparle el chichi durante un minuto, ordené a Raúl </p>
<p>Esta vez era Susana la que se estremecía de placer mientras que no apartaba su mirada de la mía. </p>
<p>Y de nuevo era Raúl el que ordenaba. Esta vez el mandato fue expeditivo: </p>
<p>  &#8211; Tenéis que follar </p>
<p>Yo me quedé  paralizado. Mi hermana, al contrario, se levantó decidida y se tumbó en la cama con las piernas abiertas. Yo fui tras ella y me tumbé encima. Le coloqué la polla a la entrada de la vagina y sencillamente la penetré.</p>
<p>Susana me abrazaba con brazos y piernas mientras que yo entraba y salía de su vientre. Miré hacia una lado y me encontré con Raúl, que nos miraba con los ojos fuera de sí mientras que se hacía una paja, meneándosela con la velocidad del rayo. En segundos se corrió, salpicando de semen nuestras caras. </p>
<p>Mi hermana y yo nos miramos divertidos. Yo lamí el semen que había aterrizado en su cara y ella me lamió el que había acabado en la mía. Nos dimos un beso a tornillo y continuamos copulando hasta alcanzar el orgasmo exactamente los dos simultáneamente en un alarde de máxima compenetración. Para algo éramos hermanos. </p>
<p>Esa tarde hubo más orgía y los tres nos lo pasamos muy bien, varias veces cada uno. Las relaciones con mi hermana cambiaron radicalmente. Pasamos de estar discutiendo y pegándonos a cada momento a no perder un solo instante cada vez que nos quedábamos solos en casa para echarnos el uno en brazos del otro. </p>
<p>Pasado algún tiempo Raúl desapareció de nuestras vidas. Hoy día, Susana y yo seguimos follando en cuanto tenemos ocasión, incluso ahora que tiene novio formal y que está a punto de casarse. Evidentemente él no sabe que su futura esposa encuentra en su querido hermano una fuente de íntimo consuelo que le alivia sus calores cada vez que él está ausente. </p>
<p>Que sea por mucho tiempo así.</p>
<p>Autor: Pluvioso</p>
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