Situación comprometida
Escrito por Yocasta el Miércoles 2 dic, 2009Tengo un hermano menor algo muy normal ¿no?, y creo que muchas de las cosas que os pueda contar durante las semanas, meses o años que durará este blog os dareis cuenta de que tienen relación con la increiblemente fabulosa relación que mantenemos.
En una sociedad como la nuestra, tener un cómplice sexual que ni te ata, ni te exige y con quien puedes disfrutar de muchos placeres prohibidos es, sin duda, algo a conservar como un tesoro.
Me puse a pensar cual habia sido el momento en el que empezó todo esto y las razones por las que se dio con tanta naturalidad los pasos siguientes, creo que, sin duda, el principio está en este hecho puntual que, quizá no os parezca demasiado incestuoso, pero yo creo que si lo es y que, realmente, marca la diferencia entre estar a un lado u otro de esa delgada linea que separa el placer mas irresistible de la represión del deseo que, a veces, simplemente existe y no entiende condiciones.
Durante el verano, solemos pasar temporadas en la casa del pueblo de mis padres, casi todas las vacaciones las pasamos alli todos los años y, es aburrido, aburrido a más no poder, por lo que al final mis padres terminaron poniendonos internet durante ese tiempo para que no terminaramos hastiados y queriendo pirarnos de alli a las dos semanas.
Yo ese verano tenia un noviete en la ciudad con el que habia salido durante algunos meses pero aparte de eso, combatía el tedio “enamorando” a hombres en internet, hombres o chicos que seguramente ni serían quienes decian ser ni estaban tan buenos como me decian que estaban. La cuestión es que me hice con mi grupito de “fans” mas o menos fijo y con algunos incluso ponia la cam, sin enseñar la cara, claro.
Intentando llegar más allá, incluso me compré un consolador, cosa que a los tios les ponia locos cuando se lo enseñaba y, a menudo, pasaba dos o tres horas por las tardes, cuando mi madre iba a tomar café con sus amigas, mi hermano se iba a entrenar con el equipillo de futbol del pueblo, y yo quedaba sola y a mis anchas en mi preciosa cama de nuestra casita del campo.
Aquella iba a ser una tarde más y, confieso que yo ya estaba en faena, medio desnuda, con las piernas separadas y jugando con mi querido amiguito de látex que, como noveda, me tenia loca, tenia la webcam puesta enfocada a mis piernas y estaba al lio cuando oi un ruido: “¡mierda!” -pensé- . Iba a levantarme corriendo y vestirme, pero lo vi, habia dejado la puerta de la habitacion entreabierta y, a través del espejo del tocador vi a mi hermano asomado por ella, mirando lo que hacia a través del mismo espejo que yo le habia visto a él.
Pensé que seria mejor no hacer nada y que se iría, simular que no lo habia visto en lugar de ¿hacer que? ¿levantarme y dejarme yo misma en evidencia?, seguí como si nada, procurando no mirar el espejo, acariciandome con el consolador entre las piernas, mientras mi contertulio de cam me jadeaba al oido a través de los auriculares. Yo gemía y jadeaba flojito, mientras jugueteaba con el vibrador en mi coñito y pensé que mi hermano ya se habría ido, asi que miré con disimulo el espejo ¡seguía alli!, mirando y, por el movimiento que se podia ver por la abertura de la puerta (ahora mas grande), se estaba haciendo una paja. Sin duda pensaba que él podia verme a mi por el espejo, pero yo a él no.
No sé qué se me encendió al ver esa escena que apenas se intuía por una puerta entreabierta, no volvi a mirar, pero de mi mente no se iba la imagen de mi hermano masturbandose mientras me miraba hacerlo a mi, de pie, ante la puerta de mi habitación. Con ese pensamiento seguí masturbándome, metiendome la puntita del consolador y totalmente mojada, los ojos cerrados y solo ese pensamiento dentro de mi cabeza, terminé corriéndome, desfallecida, sin oir ni mirar nada del chico que se habia puesto la cam conmigo, porque realmente el sexo de esa tarde, habia sido con otra persona, mi insolente hermano que se habia atrevido, no solo a espiarme, si no a cascarse tremenda paja a mi costa.
Cuando terminé, miré de reojo, ya se habia ido, me quedé echada unos minutos, escuchando el parloteo de ese chico del que no recuerdo ni el nombre y que, claro, habia disfrutado enormemente con la situación que, iluso, pensaba que habria provocado él bueno, da igual, en cuanto cerrara el MSN lo pondría en no admitidos, por panoli.
Me di una ducha rápida, me vestí, y cuando bajé ya no habia nadie, mi hermano regresó a su hora habitual, supuestamente del partido con los amiguetes del pueblo, un rato después de mi madre, él dio por hecho que yo no lo habia visto y yo le seguí la corriente, aunque en ese momento la situación quedó asi, sin duda, aún quedan mas cosas por contar…


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abril 9th, 2011 el 15:17 pm
cosas que pasan..y por ahi se va la cosa..o la cogida…